La familia de Heath Ledger con el premio. AP]
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Cuando Penélope Cruz entró en la sala de prensa, casi una hora después de haber ganado el Oscar a la Mejor Actriz de Reparto por Vicky Cristina Barcelona, su aspecto no podía resultar más resplandeciente.

Y no había para menos: la actriz es la primera española y segunda latina que ha ganado el premio de la Academia por su labor frente a las cámaras.

"Todavía no me lo creo", exclamó centrada entre dos gigantescas estatuas de los Oscar.

"Me he escondido en un pasillo hablando por teléfono y llorando durante quince minutos".

Cuando oyó su nombre como la vencedora, "no sabía si me iba a desmayar. Estaba histérica. Cuando han dicho mi nombre y he subido me he empezado a calmar un poquito. Pero hay mucha presión… Cuando me han dado [el Oscar] he tardado unos minutos en mirarle a la cara. Creía que era uno de juguete. Lo miro y aún no me lo creo".

Cruz añadió, tal y como dijo en su agradecimiento, que le dedicaba el premio a "todos los actores de mi país y a la gente de España que estaba viendo [la gala] en directo", y prosiguió asegurando que lo único que quería en ese momento era "disfrutar de la noche" y no pensar en el futuro de su carrera, que no distinguió entre el cine europeo y el hecho en Hollywood. Este "no lo veo separado de mi carrera en España o Europa. [El Oscar] es un paso grande, una gran sorpresa. Algo que no podía soñar de niña porque no tenía referencias de gente que podía vivir de un trabajo relacionado con el arte. Cuando decía que quería ser actriz, soñaba a ciencia ficción. Pero mi familia siempre me apoyó y nunca me miró como si estuviera loca".