MÉXICO, D.F.— "Hoy conocí a Chavela Vargas. Extraordinaria, lesbiana, es más, se me antojó eróticamente", reza una supuesta carta que la pintora mexicana Frida (1907-1954), Frida Kahlo, envió al escritor y poeta Carlos Pellicer para hablarle de su compatriota mexicana de origen costarricense.
"No sé si ella sintió lo que yo. Pero creo que es una mujer lo bastante liberal que si me lo pide no dudaría un segundo en desnudarme ante ella", agrega en sus confesiones escritas poco después de que la cantante de rancheras acudiera a una reunión en la Casa Azul, donde Kahlo vivió con su esposo, el muralista Diego Rivera.
La misiva volvió al escándalo porque la editorial Océano la integró en su más reciente publicación Las verdades de Chavela (2009) y forma parte de un archivo de 1200 piezas que sobre la pintora colecciona el anticuario Carlos Noyola.
Sin embargo, los críticos de arte, entre ellos el de la experta en arte latinoamericano Mary Ann Martin, cuestionaron severamente la colección.
"Los editores [de Océano] han sido víctimas de un gigantesco fraude… Los dibujos están mal hechos, la escritura es infantil, el contenido, vulgar y los dibujos de anatomía parecen más bien de un libro de instrucciones de carnicería", dijo Martin .
Sea verdad o no, la propia Chavela Vargas, de 90 años, quien se declaró abiertamente homosexual hace una década, ha dado vuelo al tema tanto en entrevistas como en su libro Y si quieren saber de mi pasado (Aguilar, 2009).
"Frida me amaba, lástima que yo quemé una carta en la que me decía que ella vivía para Diego y para mí", declaró en años recientes a la televisión argentina.







