MIAMI, Florida.— El ex narcotraficante Andrés López López no pretendía escribir un best-seller cuando decidió relatar sus experiencias en el tenebroso mundo de las drogas, sino librarse de los fantasmas de su violento pasado.
"Inicié esa experiencia literaria sin querer pasar la línea del irrespeto a los escritores de verdad, queriendo exorcizar todos esos fantasmas de la vida del señor Andrés López y como una forma de hacer catarsis", dijo en una entrevista.
Pero aún no se considera un escritor pese a que su primer libro, El Cartel de los sapos, causó furor en su natal Colombia, dando origen a una exitosa serie de televisión vista en más de diez de países de Latinoamérica.
Ahora su segunda obra, Las fantásticas, las mujeres de El Cartel que escribió con el periodista Juan Camilo Ferrand, transita también por el camino del éxito y la presentaría el pasado viernes en la Feria Internacional del Libro de Miami, el principal encuentro literario de EEUU.
Los recuerdos que López quiere dejar atrás proceden del cartel del Norte del Valle (Colombia), organización que según las autoridades estadounidenses fue responsable del 60 por ciento de la cocaína que ingresó a EEUU entre 1990 y el 2004.
Un mundo que, según el colombiano, está dominado por la violencia y la codicia y en el que "la lealtad, los principios y valores solo sirven para quebrantarlos".
En su nuevo libro, López narra la historia de seis mujeres que fueron amantes y esposas de narcotraficantes que se dejaron tentar por el dinero, la comodidad y los lujos y terminaron enamoradas de algunos de ellos que están ahora en cárceles estadounidenses.
"Ellas tenían historias más alucinantes que los hombres. Me tomó unos cuatro a cinco de meses para que abrieran el baúl de los recuerdos y me dejaran husmear", dijo.
Para ello contó con la colaboración de los esposos de las "Fantásticas", a quienes conocía desde la época en que integró el cartel, a los 15 años de edad.
"Me inicié por pretender darle una serie de facilidades a mi familia a pesar que eran de clase media, pero descubrí que ese sueño era precisamente lo que destruía", reveló el ex narcotraficante que también tuvo su "Fantástica", una virreina.
López López se entregó en 2001 a las autoridades de EEUU después de estar en conversaciones con la DEA desde 1999: "Asumí la responsabilidad de todos los actos delictivos que pude haber cometido en mi vida. Quiero que sepas que no fui ningún santo, pero tuve el valor de decir ‘aquí estoy y voy a enfrentar todo lo que hice’".
Tras alcanzar un acuerdo con la Fiscalía Federal fue condenado a 11 años de cárcel por conspirar para poseer cocaína con intento de distribución, sentencia que fue rebajada a 20 meses a petición del gobierno.
Encerrado en cuatro paredes y con "ansias desesperadas" de que alguien escuchara todo lo que tenía que contar, López comenzó a escribir su primer libro en el que narró los pormenores de la vida de los integrantes del cartel del Norte del Valle que estuvo liderado por los hermanos Diego y Eugenio Montoya, extraditados a EEUU donde cumplen condenas de cárcel.
Durante la entrevista, López contó su vida en tercera persona como si quisiera distanciarse de su pasado.
Algo que intentó en un principio, pero se percató de que el "apellido ese del ex narcotraficante no me lo quitará nadie y lo entiendo perfectamente. Eso es como un lastre que iré cargando el resto de la vida".
Sintiéndose en paz consigo mismo y con la sociedad, comentó que en sus libros busca mostrar el crudo mundo del narcotráfico y transmitir el mensaje a las nuevas generaciones de que "aprendan de las equivocaciones del señor Andrés López".
Un mundo que seguirá siendo el tema central de sus próximos proyectos: la segunda parte de El Cartel de los sapos que espera culminar en abril de 2010 y la historia del colombiano Dandenis Muñoz Mosquera, alias "La cuica", preso en EEUU por el atentado a un avión en 1989 que, según fuentes judiciales, ordenó el fallecido narcotraficante Pablo Escobar.