Si alguien sabe de las sorpresas del amor es Oliver Mayer.
Hace cinco años conoció en Nueva York a la actriz Marlene Forte y pronto se enamoró de ella. El sentimiento fue mutuo pero el amor imposible, porque los dos estaban en relaciones sentimentales con otros. Al volver a Los Ángeles y despedirse de ella, el dramaturgo decidió escribirle una obra.
El resultado fue Días y flores, la obra en inglés que toma su título de una canción de Silvio Rodríguez y que está recibiendo su estreno mundial este mes en Los Ángeles, presentada por Company of Angels en su espacio del Hotel Alexandria del centro de la ciudad. El único personaje femenino de los cuatro que salen a escena es interpretado por la misma Forte, hoy casada con Mayer.
"Esta obra fue mi carta de amor para ella antes de que nos uniéramos", contó Mayer en una entrevista reciente, "y llevamos ya casados dos años y medio, así es que funcionó".
El amor y cómo sucede es el tema de la obra que explora tres tipos de relaciones afectivas entre los cuatro personajes. "Pensé en cómo se enamora la gente y quiénes son los unos para los otros; incluí algo heteresexual, algo homosexual y algo entre hermano y hermana. Y vi que el amor es como agua en una tina: a veces se desborda, a veces no hay suficiente, a veces se vuelve fría", contó el autor.
Aunque Mayer y Forte ya viven felizmente en Los Ángeles —él es profesor de teatro en USC y ella aparece en la serie de televisión House of Payne de TBS— el dramaturgo no quiso que la pareja heterosexual de la obra tuviese un final feliz. "Quería que la obra tuviese un final abierto", dijo. "No sabemos lo que el amor nos traerá. No lo sabemos".
Para el escritor mexicoamericano, la relación con la actriz cubanoamericana es sólo una tercera parte de la inspiración de Días y flores. "Otra es [el cantautor cubano] Silvio Rodríguez, uno de mis artistas favoritos. Aquí en Los Ángeles, cuando se lo menciono a mis amigos, nadie sabe quién es, por el embargo. Incluso cuando conocí a Marlene se lo mencioné y ella no lo había escuchado, aunque nació en La Habana. Pero se crió en Nueva Jersey. Así es que quería usar algo de su hermosa música que para mí es similar: sin final, muy sexy, muy dulce… sobre el amor".
En la canción que inspiró el título "hay una palabra que usa repetidamente que es rabia, y esta obra es sobre rabia", dijo Mayer en la enrevista en inglés, utilizando ese término en español, como lo hace el personaje en la obra. "No creo que sea fácil traducirla al inglés. No soy experto en español pero para mí la palabra es perfecta en su idioma e imperfecta en traducción. Hay algo de romántico en ella, especialmente cuando [Rodríguez] la canta".
El título de la canción, Días y flores, es también el nombre de un jardín urbano en el barrio neoyorquino de Lower East Side donde se desarrolla la obra.
La última tercera parte de la inspiración, dijo Mayer, es sociológica.
"Yo soy de Los Ángeles pero me eduqué en Nueva York; conozco la ciudad, mi obra más conocida, Blade to the Heat, se estrenó allí. Cuando fui en 2003 [y conocí a Marlene], miraba a mi alrededor y veía a un grupo de chicos jugando handball, algo muy urbano. Antes, veías a un chico con una camiseta quizás con la bandera puertorriqueña. Esa vez, vi a un chico con la tricolor [mexicana], y me dije: ‘¿qué está pasando?’. Por supuesto, las estadísticas me respaldan; Nueva York se está convirtiendo en una ciudad mexicana y en 10 a 12 años habrá más mexicanos que puertorriqueños viviendo allí. Y esta obra es también sobre eso".
La primera relación amorosa explorada en la obra es entre una mujer cubanoamericana que se enamora de un hombre que canta canciones de Silvio Rodríguez en un jardín urbano; la segunda es entre la misma mujer y su hermano, dueño de una paquetería que intercambia envíos entre los inmigrantes del barrio y sus familiares; la tercera es entre el hermano, que reciente la nueva ola de inmigrantes centroamericanos y mexicanos y su empleado, un inmigrante mexicano con un gran secreto.
Mayer, de 43 años, recalcó la importancia de que la obra sea dirigida en su estreno por Luis Alfaro, otro dramaturgo mexicoamericano del cual ha sido amigo por varios años —incluso trabajaron juntos en el Mark Taper Forum—. Según Mayer, Alfaro también está enamorado de su esposa, a quien ha utilizado en varias de sus obras.
"Normalmente los dramaturgos no son mejores amigos, porque somos rivales, porque todos pensamos que escribimos mejor, todos somos paranoicos. Pero yo siempre he querido a Luis y siempre he pensado que es una de las personas más talentosas que he conocido. Poder trabajar con él en esta obra es un sueño".
Hijo de una madre mexicana y un padre de ascendencia alemana, Mayer es un escritor prolífico cuya obra Laws of Sympathy (Leyes de compasión) sobre inmigrantes de Somalia en Atlanta será estrenada aquí el mes próximo por otra compañía angelina, Playwrights Arena. Además, Mayer está involucrado en varios proyectos de cine, incluyendo una película sobre Carlos Gardel que Michael Radford dirigirá el año próximo y la esperada biografía de Adán "Chalino" Sánchez, el cantante de corridos que murió en 2004.
"Es una historia fascinante y tenemos mucha información gracias a Marisela, su madre, la viuda de Chalino [Sánchez padre]. La gran pregunta era cuál historia contar, la de Chalino, que es como el Tupac mexicano o la de Adán, que solo llegó a los 19 años. Pero pienso que debe ser la de Adán por toda su promesa, porque era estadounidense y aunque obviamente cantaba en español, hablaba en inglés con sus amigos de la secundaria. Ahí esta el crossover. Chalino estará, por supuesto, en flashbacks".
Su primer película, no obstante, tendría que ser la de Blade to the Heat, para la cual adquirió derechos hace años Madonna. "Todavía podría ser. Ella se fue a Inglaterra con Guy Ritchie, y quizás perdió interés. Pero últimamente he estado tratando de ponerme en contacto con ella, ya que mi carrera cinematográfica está activada".
En Blade to the Heat Mayer exploró otro tabú sexual: la obra contaba la historia de un boxeador mexicano de Los Ángeles que, en medio del ring, revela una atracción física por su contrincante.
La sexualidad, confesó el escritor, "es el tabú que más me interesa, el que más nos urge cruzar. Yo sé que la gente es herida innecesariamente [por el sexo] y para mí es una gran injusticia cómo juzgamos a las personas por sus preferencias sexuales; eso me molesta y hay algo de ello en esta obra. Pero por otro lado, pienso que la sexualidad es una de las grandes expresiones de quienes somos y como dramaturgo, es una de las primeras cosas en las que pienso. Y ni siquiera lo pienso, lo siento".
"Como escritor y maestro, y llevo ya casi 20 años en esto, estoy más interesado en lo que siento que en lo que pienso. Y yo siento esa sexualidad, o la falta de ella. En eso es lo que estoy interesado. Y en esta época en la que parece que todos los adolescentes están practicando el sexo y que todos los programas de televisión son sobre infidelidad y que parece que todo se ha visto, todavía nos podemos sorprender".
"Eso creo y te puedo decir cuándo es que nos sorprendemos más: cuando sentimos algo, cuando nuestro corazón está involucrado. Quizás ese es el mensaje de la obra, que cuando algo verdaderamente importante le llega uno, quizás sólo hay una oportunidad".
Si alguien sabe de las sorpresas del amor es Oliver Mayer.
Hace cinco años conoció en Nueva York a la actriz Marlene Forte y pronto se enamoró de ella. El sentimiento fue mutuo pero el amor imposible, porque los dos estaban en relaciones sentimentales con otros. Al volver a Los Ángeles y despedirse de ella, el dramaturgo decidió escribirle una obra.
El resultado fue Días y flores, la obra en inglés que toma su título de una canción de Silvio Rodríguez y que está recibiendo su estreno mundial este mes en Los Ángeles, presentada por Company of Angels en su espacio del Hotel Alexandria del centro de la ciudad. El único personaje femenino de los cuatro que salen a escena es interpretado por la misma Forte, hoy casada con Mayer.
"Esta obra fue mi carta de amor para ella antes de que nos uniéramos", contó Mayer en una entrevista reciente, "y llevamos ya casados dos años y medio, así es que funcionó".
El amor y cómo sucede es el tema de la obra que explora tres tipos de relaciones afectivas entre los cuatro personajes. "Pensé en cómo se enamora la gente y quiénes son los unos para los otros; incluí algo heteresexual, algo homosexual y algo entre hermano y hermana. Y vi que el amor es como agua en una tina: a veces se desborda, a veces no hay suficiente, a veces se vuelve fría", contó el autor.
Aunque Mayer y Forte ya viven felizmente en Los Ángeles —él es profesor de teatro en USC y ella aparece en la serie de televisión House of Payne de TBS— el dramaturgo no quiso que la pareja heterosexual de la obra tuviese un final feliz. "Quería que la obra tuviese un final abierto", dijo. "No sabemos lo que el amor nos traerá. No lo sabemos".