No los quiero deprimir, pero les tengo que contar. Yo pensé que a partir de que Salma Hayek había parido a su retoñito y se había casado con un milloneta, nos dejaría en paz con sus horrendas actuaciones en el cine. Además, me ilusioné porque como productora de películas y de televisión le estaba yendo, digamos, bien. Pensé que no iba a parar de ir a fiestas alrededor del mundo, andar de socialité… Pero oh, terrible realidad, en estos días me enteré que la volveremos a ver en un largometraje el año próximo. No me importaría tanto si se tratara de un churro, como todas las cintas que ha hecho. Pero esta vez sí estoy ardida porque trabajará al lado de mi soon to be novio, Johnny Depp. (Digo soon to be porque por ahora sólo estamos saliendo; nada formal). Para mí, es demasiado taco para Salma, que de seguro tendrá un papelucho secundario. Y claro, como el tema de la película es mexicano (será algo relacionado con Pancho Villa), pues seguro que el director, para quedar bien, y por ser políticamente correcto, decidió meter a alguien de ese país. Y qué mejor que alguien bien conocida en Hollywood, porque la verdad, por méritos artísticos, no creo que se haya inclinado por ella. Por ahora le daremos el beneficio de la duda, esperando que estos años fuera de la pantalla le hayan servido para mejorar como actriz, y los exhorto a que le recemos a todos los santos para que pronto se embarace de nuevo.
De verdad que los gringos saben mucho de marketing y poco de música. Imagínense que Enrique Iglesias fue el único "cantante" hispano elegido para cantar en el disco We Are the World, que se regrabó recientemente para ayudar a las víctimas de Haití. Ojo, no estoy cuestionando la causa, sino los elementos que se escogieron para ello, que en este caso fue la voz más horrenda que existe sobre la Tierra (después de la del padre, por supuesto). Enriquito, que se hizo fama de estar pobremente dotado de donde les conté, cantará al lado de artistas que sí tienen buena voz (que nos gusten o no es otra cosa), como Barbra Streisand, Celine Dion, Tony Benett y Kanye West. De verdad que se necesitan agallas para pararte junto a estas celebridades que sí saben cantar, no como Enrique Iglesias.





