Nueva York — Elegir el óleo y el lienzo para desahogar durante ocho años el sentimiento de horror y sanar las heridas del 11 de Septiembre del 2001, es lo que pretende el pintor español José María Antolín con su obra “Denial of Masquerade” (“La negación de la mascarada”) que se puede apreciar en la 2/20 Gallery hasta finales de agosto.
La pintura a gran escala, plasma los eventos que sucedieron antes y después de la tragedia del World Trade Center y los ataques terroristas en Madrid el 11 de marzo del 2004.
“Hay personas que vienen a la galería y ven la obra y me dicen llorando: ‘gracias porque me ha sacado los sentimientos a flote y siento alguna curación’. También hay otros que me han preguntado: ‘¿Cómo te has atrevido a pintar la cara de (Osama) Bin Laden?’, como si esto fuera un tabú”, explicó Antolín durante una entrevista con EL DIARIO/LA PRENSA.
Para el artista español si es tabú en el sentido mediático y “el arte no tiene porque atender a nada, ni a medios ni al presidente de los Estados Unidos ni a Dios mismo”.
El arte es soberano para el también poeta y cineasta, por eso la atención especial a la coronación en sus obras.
La monarquía española no tiene alguna influencia en sus trabajos artísticos, ya que la considera “débil y me importa más el imperio romano (...) me hubiese gustado ser un rey yoruba”, dijo Antolín entre risas.
En este caso la coronación en si misma es uno de los rituales, que incluso en repúblicas como la francesa que no tiene rey y en Estados Unidos “que supuestamente no tiene rey pero si alguien que funciona como un emperador, está dentro de nuestras venas y no en la apariencia”, explicó.
De hecho el pintor no plasma coronas sobre reyes, sino personas sobre quienes flotan las coronas.
En su última obra “Denial of Masquerade” (“La negación de la mascarada”), José María escribe en ella imperium en latín, obviando los lenguajes inglés y castellano.
“El imperium es la potestad del poder del emperador, no es la institución o el terreno. (Poncio) Pilato tuvo un imperium en la época de Jesucristo, César tuvo un imperium. En ese escena famosa cuando César rechaza la corona que le fue ofrecida, produjo su muerte. Murió porque rechazó la potestad del imperium, que no es más que el poder”, apuntó.
Este nativo de Valladolid, ciudad situada en el noroeste de la Península Ibérica, señaló que le apasiona la investigación sobre el aspecto político mundial, “el cual muchas veces no queremos mirar de frente. Yo creo que esta es la pintura más importante que se ha hecho en los últimos 10 años en Nueva York —a parte de su complejidad técnica y hallazgos artísticos— que ha tratado el tema mirado de frente acerca de un dolor, un conflicto de esta magnitud”, exclamó el autor del poemario “El alimento no humano”, el cual cumple 10 años y que piensa volver a publicar próximamente en una edición especial.
Para el artista y otras personas que han visto la pintura expuesta en la 2/20 Gallery (220 Oeste de la Calle 16 de Manhattan), la obra “es el ‘Guernica’ norteamericano”.
“Así lo pinté con la máxima ambición descerebrada, porque he renunciado a mucho y soy un artista que no vino con una beca sino que vine a pintar”, dijo un entusiasmado Antolín refiriéndose a su “exilio” en Estados Unidos hace 10 años aproximadamente.
El famoso cuadro “Guernica” fue pintado por Pablo Picasso entre los meses de mayo y junio de 1937, cuyo título alude al bombardeo de Guernica, el 26 de abril del mismo año, durante la Guerra Civil Española.
Según el mismo autor de la obra de más de 12 pies de largo por 8 de ancho, la pintura es un documento histórico realizado por un neoyorquino y que quedará para siempre, a pesar de la opinión pública.
“Esto no es ningún matiz, ni la alegría de vivir, es poner a la humanidad en juicio... Yo creo que el ser humano, incluso frente al peor de los genocidios, no reacciona moralmente con altura”, agregó,
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