No se debe descuidar a los niños. [J. Emilio Flores/La Opinión]
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La fiesta del 4 de Julio es sinónimo de ceremonias cívicas, fuegos artificiales, parrilladas y paseos familiares a playas, lagos, ríos y centros comunitarios con albercas. Con frecuencia, la diversión se ve empañada con accidentes que van desde quemaduras con pólvora hasta intoxicaciones con comida que se descompone al ser transportada sin la adecuada protección.

La buena noticia es que estos incidentes pueden prevenirse si se toman ciertas precauciones, supervisando y cuidando a sus hijos y mascotas. Como por ejemplo, según informó Esteban P. Zermeño, vocero del Departamento de Bombero del Condado de Los Ángeles, los mil casos anuales de quemaduras que llegan a las salas de emergencia del condado se pueden reducir o eliminar si las familias toman conciencia del peligro de dejar la pólvora en manos de los niños, quemar cohetes no reglamentados y usar inadecuadamente los fuegos artificiales identificados con el sello "Safe and Sane".

"Las quemaduras de primer o segundo grado son los accidentes más comunes del día", comentó el portavoz. "Pero a veces, cuando se prenden los cohetes ilegales —o no reglamentados— se presentan quemaduras graves en manos, cara, ojos y pecho, y los casos de amputación de dedos y manos".

Zermeño indicó que para prevenir las heridas con el fuego hay que tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

» De preferencia, disfrutar de un espectáculo de fuegos artificiales públicos en vez de quemar cohetes en el patio o en la calle.

» Prender la pólvora siguiendo las indicaciones de su empaque.

» Usar sólo cohetes con la leyenda "Safe and Sane", únicos aprobados para quemarse en el estado y permitidos en 32 ciudades del condado de Los Ángeles. Este tipo de juegos están catalogados como seguros porque están diseñados para ser quemados sobre el pavimento y no salen proyectados hacia el cielo.