A pesar de que los organizadores confirmaron oficialmente el funeral público de Michael Jackson la mañana de ayer, continúan las interrogantes acerca de los detalles de los servicios fúnebres del Rey del Pop.
Los coordinadores del que se espera será un magno evento, corroboraron en una conferencia de prensa que el martes a las 10:00 de la mañana se llevará a cabo la ceremonia luctuosa del cantante en el Staples Center de Los Ángeles.
Sólo 17,500 personas podrán asistir al evento, previa obtención de boletos que serán sorteados a través de un portal de internet. De estos pases, 11 mil serán para entrar al Staples Center y el resto para el contiguo Teatro Nokia, donde habrá una transmisión en vivo de lo que esté sucediendo en el recinto vecino.
Sin embargo, no se ahondó en los detalles del evento. Por ahora, se desconoce si el cuerpo del intérprete de Off the Wall y Black and White estará presente, si será un tributo musical o incluso qué tanto acceso tendrá la prensa internacional. que desde ya suma cientos de reporteros presentes en Los Ángeles.
Tampoco se quiso hablar del lugar donde será sepultado el cuerpo del reconocido cantante, que falleció repentinamente el 25 de junio en esta ciudad.
De acuerdo con Michael Roth, vocero de la compañía AEG, cuyas propiedades incluyen el Staples Center, "todos esos detalles están siendo discutidos en este momento".
Timothy Leiweke, presidente de AEG, agregó que por el momento se sabe que "no habrá una procesión" y que no se venderán boletos al público.
"No habrá distribución de boletos ni aquí en el Staples Center ni en el Teatro Nokia", aseguró Leiweke.
El vocero de la familia Jackson, Ken Sunshine, también estuvo presente en la reunión con la prensa para confirmar que todos los boletos serán gratuitos por deseo de sus representados.
"Lo más difícil de planear esto es evitar que la gente trate de sacar ganancias monetarias de la muerte de Jackson", recalcó Sunshine.
Asimismo, pidió respeto a los medios de comunicación para la familia del difunto cantante y se marchó inmediatamente después de haber terminado la conferencia para evitar ser interrogado por la prensa.
Leiweke explicó que los interesados en obtener boletos tienen hasta las 6:00 p.m. de hoy para solicitarlos en la página de internet www.staplescenter.com. Los ganadores serán seleccionados al azar y notificados mañana entre 11:00 a.m. y 8:00 p.m. Deben recoger sus dos boletos y pulseras en persona el lunes.
Además recomendó que los que no tengan boleto para entrar al funeral no se acerquen al área porque no serán admitidos; habrá agentes de seguridad vigilando la zona.
A esta sugerencia se le unió Earl Paysinger, vocero del Departamento de Policía de Los Ángeles.
"Si no tienen boletos o credenciales, no podrán entrar a esta área. Exhorto a los admiradores a que aprovechen la transmisión por televisión e internet desde su casa", dijo Paysinger.
Las calles aledañas al Staples Center y al Teatro Nokia ya están acordonadas. La zona delimitada entre el este de la calle Flower, norte del bulevar Olympic, sur del bulevar Pico y oeste de la calle Blaine estará sin acceso a los transeúntes y medios que no estén acreditados para cubrir el evento.
A nivel mundial, televisoras y páginas de internet tendrán acceso de manera gratuita a la ceremonia luctuosa en vivo para que los seguidores de Jackson sean testigos de su último adiós.
Más de 300 periodistas locales, nacionales e internacionales estuvieron presentes ayer. Incluso para estos el acceso al funeral estará limitado por razones de espacio.
A escasos minutos de anunciar dónde se podían obtener los boletos, Roth informó que la página del Staples ya estaba saturada.
Hasta el momento, de acuerdo con los organizadores, unos 500 millones de personas se han registrado en la página web.
Pese a esto, Roth aseguró que confían plenamente en la seguridad que proporcionarán los agentes del LAPD, por ser "el mejor departamento de policía del mundo".
"Nuestros agentes están acostumbrados a lidiar con multitudes, así como lo hacen con premios como los Grammy, que se celebran en este recinto", dijo el portavoz, asegurando que siguen ultimando los detalles logísticos.
Por su parte, la concejal Jan Perry, quien por este fin de semana es la alcaldesa sustituta debido a la ausencia del alcalde Antonio Villaraigosa en la ciudad, rápidamente aclaró que los gastos del departamento de policía provienen de un fondo que la ciudad reserva cada año para este tipo de eventos.
No obstante, agregó que recibirían con agrado cualquier tipo de ayuda financiera para pagar los gastos adicionales de otras agencias, como el departamento de bomberos.
Minutos después del anuncio, la concejal comentó a la cadena CNN que la familia Jackson no cubrirá los gastos del funeral público, y que se pagará con dinero de los contribuyentes.
"No estoy enterada de ninguna actividad de la familia para hacer eso", aseguró.
Curiosamente, en la solicitud que la prensa tendrá que llenar para poder cubrir el funeral se especifica que los que estén interesados en tener un espacio para estar de pie, como es el caso de los reporteros de televisión, tendrán que pagar una cantidad que no se especifica.
Mientras tanto, a tan sólo metros de distancia de donde se efectuó la conferencia, fanáticos de Jackson como José Ávalos se hicieron presentes para ser parte del evento del martes.
"Yo vine aquí por los boletos... Estoy triste porque muchos no van a poder entrar", dijo el michoacano de 40 años, quien llegó a la zona en bicicleta y aseguró que escucha la música de Jackson desde que vivía en su natal México.
Tanto Ávalos como Luis Martínez, de 55 años, aseguraron que acudirán a un café que tenga internet para solicitar sus boletos porque no contaban con una computadora en casa. Este requisito, aseguraron, puede desalentar a muchos latinos que no tienen acceso a la internet.
"Aunque no entendía ni lo que decía, la música no tiene barreras. Lo que más nos atraía de él era su energía. Yo hasta andaba investigando cómo hacerle para irme a Santa Barbara", comentó Martínez, quien es guatemalteco.
Ambos eran parte de alrededor de 100 admiradores que se reunieron en las afueras del Teatro Nokia para obtener las entradas a la ceremonia luctuosa.