Con Eugenio Derbez como conductor de la décima edición de los Latin Grammy, ni Lucero, su compañera de locución, se escapará de sus bromas.

De acuerdo con el comediante, los chistes que hará durante la entrega de premios mañana, desde el Mandalay Bay Event Center de Las Vegas, serán sorpresa pero no se le escapará ninguna celebridad.

"Estoy preparando un libreto muy simpático. No puedo decir mucho pero quizás empiezo con mi compañera, de quien se anda diciendo que se anda divorciando, con algo la molestaré", aseguró entre risas durante una entrevista telefónica con La Opinión la tarde de ayer desde la Ciudad del Pecado.

Aclaró que cada vez que habla de una persona famosa en las ceremonias que presenta, lo hace con "mucho cariño y con mucho respeto".

"Sin víctima, no hay humor, porque así es la burla, un poco de sátira", explicó.

El actor agregó que todos los segmentos donde aparecerá el hablando, serán de su autoría, aunque admitió que tiene que apegarse a las reglas de la producción.

En su tercera vez como conductor de este show, Derbez aseguró que los ratings de sus anteriores participaciones, así como de eventos similares como Premios Lo Nuestro y Premios Juventud, son los que motivan a los encargados del evento anual a que lo convoquen de nuevo.

"Yo muy feliz, muy contento, muy honrado de hacerlo", afirmó.

La popularidad de los programas que ha conducido los atribuye a su picardía, misma que asegura no esta presente en los programas cómicos estadounidenses a los que llamó "ácidos". Su misión aseguró es "romper esa formalidad".

Agregó que a pesar de tener experiencia conduciendo programas parecidos, todavía se siente nervioso por la responsabilidad que implica amenizar un evento de este magnitud.