Ernesto González dedica todos sus esfuerzos por mantener la librería lista para sus clientes. FOTO: JOSE ANGEL GONZALO
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Nueva York — En 2007 cerraron en Nueva York las dos principales librerías dedicadas a la venta de libros en español, Macondo y Lectorum. Fueron ríos de tinta los que corrieron afirmando que desaparecía con ellas una parte fundamental de nuestra cultura y denunciaban la imposibilidad de acceder a las obras escritas en el idioma de Cervantes.

Sin embargo, todas aquellas crónicas obviaban que aún resiste en Manhattan, de forma heroica, una librería que dedica todos sus esfuerzos a promover la cultura dominicana, en particular, y la latina en general: la librería Calíope.

Cuenta la mitología griega que Calíope fue la musa de la elocuencia y de la poesía épica, coronada de forma majestuosa para sobresalir sobre el resto de musas. De este mismo modo destaca en nuestra ciudad la librería dirigida por César González, dominicano emprendedor, que tuvo la idea de un negocio editorial hace unos 35 años, pero que vio su materialización hace 12 años, con la apertura en Inwood, en la calle Dyckman, de un negocio promotor de escritores dominicanos y de toda la comunidad hispana. Un sueño por el que luchó pese a que el mundo editorial no es tan lucrativo como otros.

“Siempre me atrajo el mundo de los libros, estar inmerso en él, así de forma natural. Muchas personas llegamos a comerciantes sin tener el propósito de enriquecernos, así que los objetivos son diferentes”, confiesa César.

Este dominicano es consciente del papel fundamental que su labor desempeña dentro de la comunidad lectora de latinos. Por ello, Calíope desarrolla una profusa actividad cultural, que va desde sus semanales tertulias literarias, todos los jueves, a presentaciones de libros, obras de teatro, conferencias, conciertos, debates... y todas las actividades necesarias para satisfacer las necesidades de la comunidad latina.