Para Álex y Norma Puquirri estar presentes en los conciertos de sus cantantes favoritos los ayuda a salir de la rutina y a disfrutar en pareja.
Sin embargo, el alto precio de los boletos obliga a los padres de cuatro niñas a buscar la forma de ha cerlo sin poner sus finanzas en peligro.
"Compramos los boletos más baratos en la internet y así escogimos donde queríamos sentarnos", dijo Norma el mes pasado, cuando se dirigía al concierto de Pepe Aguilar en el Anfiteatro Gibson. "No lo hacemos todo el tiempo, sólo lo hacemos en momentos especiales", agregó su esposo.
De acuerdo con Álex, cada vez que van a un concierto gastan entre 250 y 300 dólares en promedio .
Ambos todavía recuerdan con nostalgia cuando pagaban 50 dólares por entrar a un concierto de Luis Miguel hace unos años. La cantidad se ha hasta triplicado, para los asientos de primera fila, pero esto no ha detenido a la pareja. Ellos aseguran que cuando vuelva el cantante a la ciudad, pagarán lo que sea con tal de ser parte de la audiencia.
Por su parte, Gladys Calderón y su esposo Rafael Vargas optan por hacer algunos sacrificios para salir frecuentemente. "Dejamos de comprar zapatos y comemos más seguido en la casa", dijo Vargas, residente de Whittier.
Para los expertos, es precisamente ese fervor y lealtad por los artistas uno de los principales factores que ha llevado al incremento de las entradas a los conciertos.
"Los gastos del artista son muy altos y las personas pagan por los boletos caros, así que por eso están tan altos", dijo David Herrera, profesor de negocios y música de Belmont University en Tenesseee.
"Parte de la razón por la que los boletos están tan caros está basado en la oferta y la demanda", comentó Chris Hardin, mánager de grupos en Los Ángeles. "El mercado lo dicta, es un lujo, si la gente no lo pagara, no [estarían tan caros]. Las mismas personas tienen la culpa porque lo pagan".
Industria millonariaLos conciertos de música latina son parte de una creciente industria millonaria en Estados Unidos. Según la revista Pollstar, que recopila información de conciertos, el grupo Maná —el más taquillero de 2007 en el rubro— generó 33.9 millones de dólares en ingresos brutos con sus conciertos en Norteamérica ese año. Los rockeros mexicanos vendieron cerca de medio millón de boletos a un costo promedio de 69.18 dólares por boleto.
Al grupo lo siguió Christina Aguilera con 30.6 millones de dólares en ingresos brutos y boletos a 78.11 dólares, y Ricky Martin con 22.2 millones y boletos en 63.53 dólares.
Estos tres artistas ocuparon los lugares 21, 27 y 40, respectivamente, dentro de las giras con mayores ganancias.
La porción principal de las ganancias va directamente a los artistas, explicó Hardin.
"Después que todos los gastos han sido pagados, usualmente los artistas se quedan con un 80 al 85% y el resto va para los promotores", explicó Hardin, agregando que entre los gastos están el local, la seguridad, la iluminación, entre otras cosas.
De acuerdo con Herrera y su experiencia como promotor de conciertos y como maestro, las ganancias para las celebridades pueden llegar a ser hasta el 95%, en algunos casos. No obstante, reconoció que los cantantes también tienen que pagar a su equipo de trabajo tras recibir su dinero en cada presentación pero aun así aseguró que se quedan con una cantidad considerable.
"La mayoría de los artistas hace más dinero en giras que en la venta de discos", afirmó Herrera.
Hardin y Dwayne Ulloa, promotor independiente del sur de California, comentaron lo mismo agregando que en algunas presentaciones, los artistas —además del pago por su actuación musical— reciben dinero como garantía de una venta mínima de los boletos, sobre todo los artistas de renombre.
Los tres expertos también explicaron que el precio del boleto que pagan los fanáticos se decide mediante un acuerdo hecho por los promotores y los mánagers y agentes del artista o grupo. Aunque directamente no son muchos los artistas que se involucran en las negociaciones, como Ulloa comentó, algunos sí lo hacen como es el caso de Los Tigres del Norte.
"El precio de los boletos depende del artista: si son muy populares como Luis Miguel o Maná, pueden pedir que los precios sean altos porque pueden garantizar la venta", aseguró Hardin.
Para artistas como el dúo reggaetonero Wisín y Yandel —que el mes pasado colmó el Staples Center de Los Angeles— mantener los precios bajos es importante, sobre todo porque su público es mayormente juvenil. El precio promedio de los boletos para el concierto aquí fue de 75 dólares.
"Estamos tratando de hacer conciertos accesibles a todo público y yo creo que eso también ha dado muchos resultados porque la gente puede comprar el ticket, puede ir a ver el concierto y eso es lo más importante. Uno como artista, cuando se pone inaccesible para el público, deja de tener éxito", dijo Wisín a La Opinión.
Otro factor que puede afectar el precio de la taquilla es el local del concierto.
"[El precio] depende del lugar: en los casinos y ferias son más baratos que en los lugares más grandes y en el caso de grupos grandes como Los Tigres del Norte ellos ponen atención a que los precios no suban mucho", afirmó Ulloa.
Asimismo, las presentaciones que el o los cantantes hayan tenido en la misma región, así como el tamaño del lugar y lo que otros artistas están cobrando afectan la taquilla. Los cantantes o grupos con mayor trayectoria son los que usualmente tienen una mejor recaudación monetaria al final de sus giras.
Hardin, quien es un representante de grupos de habla hispana e inglesa, agregó que los involucrados también tienen que tener cuidado de no cobrar de más y asegurarse que el costo tenga el valor apropiado para evitar salir perdiendo dinero por la falta de asistencia al concierto.
Sin embargo, Ulloa por su experiencia como promotor de grupos como Los Tigres del Norte, Conjunto Primavera, Mariachi Vargas y Alejandra Guzmán aseguró que los artistas y promotores conocen los gustos del público.
"Todo el tiempo hay un porcentaje del público que va a pagar más, porque quieren todo el lujo; los promotores sabemos eso", comentó.
Ese es el caso de Eddie Ramos y su grupo de amigos, que pagaron 300 dólares por el alquiler de una limosina para llegar al concierto de Wisín y Yandel en el Staples .
"Hubiera pagado hasta 200 dólares [por boleto] para este concierto", dijo Ramos.
Para entrar al recinto, el joven residente de San Fernando y sus siete amigos pagaron 75 dólares cada uno.
Entre los que compran boletos para los conciertos también existen aquellos que intentan hacer negocio en la reventa, con alrededor de 45 dólares en ganancias por boleto, según declaró un vendedor clandestino que optó por no revelar su nombre en las afueras del Anfiteatro Gibson, durante un concierto de musica latina reciente.
Hardin considera que los artistas de habla inglesa y habla hispana cuentan con boletos con premios competitivos y similares.
"En cuanto a la diferencia de lo que las celebridades cobran por sus presentaciones, en inglés y en español, no cree que varíe mucho. Si comparas grandes bandas o artistas de la misma talla de John Mayer y Black Eyed Peas, te das cuenta que el costo es muy similar", dijo Hardin.
Ulloa, no obstante, considera que ciertos artistas tienden a cobrar más que sus colegas latinos.
"Si vas al Hollywood Bowl, cuando fueron los Rolling Stones los boletos costaron hasta 500 dólares, eso también pasa con The Police. Es muy raro ver esto en nuestra comunidad. Los artistas latinos saben que en muchas veces las familias enteras quieren venir", comentó el promotor.
De acuerdo con PollStar, el grupo que más dinero recaudó en una gira el año pasado en Norteamérica fue The Police con 133.2 millones en ingresos brutos, lo que equivale a un costo de 111.99 dólares por boleto en promedio y cerca de dos millones de entradas vendidas.
Decide el consumidorEn lo que los tres expertos en la música están de acuerdo es que con la mala situación económica en todo el país, los consumidores tienen que tomar decisiones en cuanto a donde van a gastar su dinero extra en una manera responsable. Esto significa que los artistas tienen que tener cuidado de presentar un show de calidad para ganarse el cariño y la asistencia del público a sus conciertos.
Es que también existen personas como Brenda González y Norma Núñez, que no pagan para entrar a presentaciones musicales.
"Está muy caro", dijo González de 21 años.
"Sólo vamos a menos que nos ganemos los tickets [en alguna promoción]. Si tienes ganas de ir a un concierto, mejor te aguantas y los ves en la tele", agregó Núñez, de 29 años.
Curiosamente, los expertos aseguraron que los conciertos que se enfocan en las personas mayores de 40 años o los baby boomers —generación nacida después de la Segunda Guerra Mundial—, los boletos son usualmente más caros ya que se conoce el alto poder adquisitivo de este segmento de la población.






