García Bernal a su llegada al Festival de Cine de Roma que se celebra esta semana y en donde presentó la cinta ‘8’. [AP]
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¿Qué planes tiene usted?

Estoy felizmente desempleado. Ahorita estoy feliz de estar desempleado. En el cine trabajas mucho y ahora necesito recuperarme. Creo que para el año que viene empezaré a hacer algo.

¿Y qué nos adelanta?

Es que no hay nada concreto. Y la verdad, incluso da mala suerte hablar de algo que no sabes si va a suceder.

Usted va a ser padre.

Sí, sí.

¿Ha cambiado?

Todavía no soy padre; en cuanto lo sepa te diré en qué me cambió. Un hijo es lo más bonito que hay. Y los que ya son padres, lo saben. Y los que no son padres, pronto lo sabrán.

¿Sabe que aquí afuera los estudiantes italianos se están manifestando para exigir mejoras en la educación?

Sí, fíjese que el año que ingresé a la UNAM fue el de la huelga de un año y medio. En ese caso, sin embargo, tuvo que ver más con jaloneos políticos.

¿Por qué ha elegido a Islandia para ambientar su corto?

Islandia es un lugar donde, prácticamente, sólo existe la educación pública. Casi todos los islandeses consiguen sus diplomas de escuela primaria y secundaria, y muchos estudian o una carrera técnica o la universidad.

¿Cuándo empezó a trabajar en el filme?

En febrero. De hecho, otro motivo por el cual lo ambienté en Islandia y no en México, es que me encontraba allí trabajando en una obra de teatro y no podía regresar. Sin embargo, fue lo mejor que pudo ocurrirle a mi historia.

¿Por qué?

En principio, se me ocurrió ambientar mi historia en México. Algo sobre las dificultades de los niños mexicanos de ir a la escuela. Y hacerlo en Islandia me hizo sintetizar mi visión de lo que significa la educación en todo el mundo porque me permitió de analizar el fenómeno con más distancia.