Víctor Cruz estuvo bailando salsa con varios aficionados en una tienda deportiva en Times Square. Frank Franklin II/ap
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NUEVA YORK — De niño, Víctor Cruz ni soñó con que un día estaría jugando en un Super Bowl.

Posteriormente, cuando los Giants derrotaron 17-14 a los favoritos Patriots, el 3 de febrero del 2008, Cruz miró el juego por televisión junto a un grupo de amigos. Entonces tampoco cruzó por su mente la idea de que sería partícipe del mismo.

Cuatro años más tarde, Cruz, el orgullo de Paterson, New Jersey, no oculta su entusiasmo de poder jugar en el partido que definirá al campeón de la liga de fútbol americano.

"Por más que mires (el Super Bowl) por televisión, por más que veas el gol de campo ganador y los jugadores corriendo en la cancha, nunca piensas que tú estarías allí un día", declaró Cruz a los medios de comunicación tras dar una lección de salsa a los aficionados que se congregaron en una tienda deportiva de Times Square la tarde del martes.

"Yo sólo estoy feliz. Estoy feliz de tener a los compañeros que tengo, los muchachos que me han apoyado todo el año. Definitivamente, es un placer estar allí en este momento", añadió el receptor de los Giants, de madre puertorriqueña y padre afroamericano, ya fallecido.

"Es emocionante sólo haber calificado al Super Bowl y que el equipo esté jugando a tan alto nivel. Estoy feliz por la oportunidad que tengo de hacer cosas positivas en el Super Bowl", destacó.

Cruz sabe que esa felicidad va de la mano con la responsabilidad que representa el reto final, cuando los Giants enfrenten a los Patriots el 5 de febrero en Indianapolis.

Por ello, Cruz indica que siempre está concentrado en su responsabilidad.

"Cada semana estoy enfocado, comprendo mi tarea, entiendo lo que tengo que hacer. Lo importante cada semana es la preparación y ponerlo en práctica", manifestó Cruz.

"Esta semana tendremos la máxima preparación que podamos", añadió el joven receptor.

"Entendemos que necesitamos tener una buena semana de trabajo para irnos (a Indianapolis) listos y enfocados", destacó el receptor de 25 años.

Todo el equipo neoyorquino está entrenando con la única idea de volver a salir victoriosos sobre los Patriots, que otra vez son considerados favoritos para coronarse campeones del Super Bowl.

Pero habiéndolos derrotado durante la campaña regular, y en New England, hay optimismo de que se puede repetir la victoria cuando los dos equipos disputen el trofeo Lombardi el 5 de febrero (6:20 p.m.) en el Lucas Oil Stadium.

Cruz considera que en la victoria de los Giants por marcador de 24-20 el 6 de noviembre pasado, en el Gillette Stadium, de Foxborogh, la clave fue haber ejecutado bien el plan trazado.

"Ojalá que podamos repetir eso en el partido del Super Bowl y podamos hacer muchas cosas positivas que hicimos la primera vez", señaló Cruz.

"Voy a jugar con todo mi ánimo y vamos a tratar de ganar este partido", declaró el receptor, que se ha convertido en uno de los ídolos de la afición neoyorquina, no sólo por su carisma, sino por su contribución a la franquicia que lo firmó como agente libre, después de que ningún equipo se interesó en sus servicios en el draft del 2010.

Eso hizo que Cruz se esforzara al máximo para demostrar su talento y finalmente ser seleccionado para integrar la plantilla.

Luego de haber pasado la mayor parte de su primera campaña con los Giants en la lista de lesionados, en su segunda temporada en la NFL, Cruz anotó nueve touchdowns, y con 82 lideró al equipo en recepciones y sus 1,536 yardas recibidas se convirtió en un nuevo récord del conjunto neoyorquino, que ha ganado ya tres títulos de Super Bowl.

Padre de una bebita nacida el 9 de enero, Cruz aún no sabe quién cuidará de la pequeña Kennedy cuando la familia viaje a la gran cita de Indianapolis, aunque sugirió que podría ser su mamá Blanca.

"Aún no lo sé. Es algo que tenemos que conversar. Quizá mi mamá se quede cuidando a la bebita; lo veremos", dijo al respecto.

nube.urgiles@eldiariony.com

Esta semana tendremos la máxima preparación que podamos’.

—Víctor Cruz, receptor de los Giants