Juan Pablo Montoya (FOTO: ImpreMedia)
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NUEVA YORK

— “Este ha sido un año duro para nosotros. Ha sido un año en que no se han dado los resultados que queríamos, pero como que ya se ve la luz al final del túnel”, expresó el corredor colombiano Juan Pablo Montoya, en entrevista exclusiva con EL DIARIO/LA PRENSA,durante su corta estadía en Nueva York tras competir en la primera carrera del ‘Chase’ el domingo pasado en New Hampshire.

“Yo creo que ha sido una temporada muy difícil para todo el equipo... la temporada empezó bien y en la mitad del año hubo demasiados cambios”, dijo el piloto bogotano.

“Entonces perdí un poquito el camino donde teníamos que ir”, añadió el primer corredor hispano en competir en NASCAR, quien considera que el bicampeón Jimmie Johnson volverá a ganar la Copa Sprint.

Bien se dice que después del temporal viene la calma. Esa tranquilidad retornó al corredor tras la serie de innovaciones que ha realizado su equipo Chipp Ganassi.

“Todos nos pusimos a trabajar... El equipo está trabajando pegado al ‘crew chief’ de mi equipo, él ha trabajado muy duro y hemos hecho muchas mejoras”, manifestó.

“Ya llegamos a un punto en que el carro es competitivo... Tenemos un carro que cuando está bien, podemos ser más rápidos en prácticas, podemos pelear, vamos hacia adelante, que es muy positivo”, agregó Montoya.

Su entusiasmo va mucho más allá. Juan Pablo estima que “después de unas cuatro o seis semanas dirán mucho lo que va a pasar en el próximo año... Vienen muchas cosas nuevas para mejorar y el próximo año va a ser un año muy importante para nosotros”, dijo.

Listos para pelear

Su experiencia en estos dos primeros años en NASCAR sumada a las innovaciones realizadas por su equipo, ¿podrán llevarlo al Chase en el 2009? le preguntamos.

“Yo creo que nos va a poner en una posición más justa para pelear”, aseguró. Aunque considera que lo más importante “de aquí a un año” será “mirar para atrás y decir ‘hicimos todo lo que teníamos que hacer para mejorar’”.

Además, Montoya considera que “se está poniendo todo en su sitio... las cosas se están dando para mejorar”.

Juan Pablo dijo también que su enfoque principal el próximo año será la Copa Sprint, aunque realizará dos carreras en la Nationwide: una en Texas, que esencialmente le servirá como entrenamiento para la posterior carrera de Miami.

“En estos momentos nuestro programa es concentrarnos en el campeonato de la Sprint”, puntualizó el piloto quien dice que no piensa seguir los pasos de Darío Franchetti, quien este año debutó en NASCAR y en el mismo equipo de Montoya, pero a mediados de temporada decidió volver a las carreras Indy.

Menos pensar en volver a la Fórmula Uno, donde también tuvo mucho éxito entre el 2001 y 2006, en que logró siete victorias.

“No, no, no. La verdad yo me retiré de Fórmula Uno porque me aburrí, de las carreras, del ambiente”, puntualizó. “Yo quería buscar carreras que fueran divertidas, que fueran peleadas”, carreras más exigentes.

Siendo el primer hispano en correr en NASCAR ¿cuál ha sido el recibimiento que le han dado?

“Al principio del primer año fui muy bien recibido; después me empezó a ir bien y fue un poquito más duro”, respondió.

Cuando celebramos el ‘Mes de la Herencia Hispana’, Juan Pablo se muestra agradecido con su gente.

“Es increíble como la comunidad latina le ha puesto atención a NASCAR y a lo que yo estoy haciendo. Yo sé que este año ha sido un año muy difícil para nosotros, pero estoy seguro que vamos a mejorar”, puntualizó.

Pero no todo es correr y competir. Juan Pablo Montoya, junto a su esposa Connie, dedica bastante tiempo a obras benéficas, especialmente su fundación “Fórmula Smiles”, que actualmente ayuda a alrededor de 4,000 niños en su natal Colombia.

Su fundación se enfoca en combinar el deporte con la educación, a fin de que los niños tengan un futuro mejor y los mantenga fuera de los peligros de la calle, como las drogas y la violencia.

Cuando se apresta a cumplir 33 años, el 20 de septiembre, le sorprendimos con la pregunta de cuál sería su mejor regalo. Después de pensar un momento se le escapa la risa y responde: “La verdad no sé”.

“Yo creo que el mejor regalo que me podrían dar es un buen año el próximo año”, agregó.

Ojalá que ese deseo se le haga realidad a este piloto fuera de serie, quien nunca se ha rendido a pesar de la adversidad.

nube.urgiles@eldiariony.com