El futbol une fronteras. De nuevo un balón de futbol ató dos naciones, curiosamente, enfrentadas históricamente en la Concacaf. México y el Salvador tienen pocas cosas en común, pero ayer, formaron una misma barra.
Chivas USA abrió ayer en el Home Depot Center, su temporada ante Colorado Rapids y el chiverío presentó dos caravanas ayer en el inicio de su torneo. La de los Ultras, fieles seguidores del Guadalajara, que portan como estandarte el orgullo propio de no aceptar jugadores nacidos fuera de sus fronteras en el Rebaño Sagrado y, una barra de El Salvador, apoyando fielmente la llegada del volante Osael Romero a esta ciudad.
Los Ultras, en su mayoría provenientes del Este de Los Ángeles alborotaron la entrada sur del coloso de Carson.
La "Barra de Osael" se organizó en el restaurante Los Chorros en la ciudad de Inglewood, para luego enfilar a la sede del juego con las banderas de Chivas USA y El Salvador.
Chivas USA es un equipo globalizado y es por eso que ahora impacta más en la comunidad que antes.
Osael Romero (El Salvador), Maykel Galindo (Cuba), Michel Umana (Costa Rica), Mariano Trujillo (México), Marcelo Saragosa (Brasil) y Jorge Flores (USA), representaban la gama de nacionalidades que abrían cancha al futbol en la casa de Chivas USA.
Y aunque muchos todavía reniegan que el proyecto de Chivas en la MLS, ha hecho que pierdan su raíz, también un punto importante es que ahora el proyecto rojiblanco ahora es más internacional que nunca.
Irónicamente, en Chivas USA están fortaleciendo una identidad angelina, al más puro estilo del Galaxy de las primeras temporadas.






