MADRID, España (EFE).— El Arsenal y el Fiorentina amarraron ayer su presencia en los octavos de final de la Liga de Campeones tras cumplir con sus exigencias en la penúltima jornada de la fase de grupos, que dilapidó definitivamente las pocas expectativas que disponía el inglés Liverpool.
El empate entre el Rubin Kazan y el Dínamo Kiev restó presión al Barcelona, que con su victoria por 2-0 sobre el Inter se puso en ruta.
El Fiorentina amarró su boleto. Y eso dejó fuera al Liverpool de Rafael Benítez. El gol del peruano Juan Vargas en el duelo contra el Olympique Lyon, ya clasificado y que no conocía la derrota, echó por tierra las ilusiones del conjunto inglés, sin margen de error y pendiente de que los transalpinos no obtuvieran el triunfo.
El Liverpool, que venció al Debrecen húngaro con un tanto del francés David Ngog a los cuatro minutos, se quedó al margen de la Liga de Campeones.
Jugará la Liga Europa si amarra la tercera plaza de un grupo aún por concretar definitivamente sus puestos definitivos.
El Sevilla, por su parte, encajó su primera derrota de la competición en Rumanía, contra el Unirea Urziceni (1-0), a causa de un gol en propia puerta de Ivica Dragutinovic, que le impidió sellar el primer puesto del cuarteto y dejó abierta la lucha por la otra plaza.
En la puja están el cuadro rumano y el Stuttgart alemán, que sacó los tres puntos del campo del Rangers (0-2).
Sebastian Rudy y el suizo de origen serbio Zdravko Kuzmanovic alimentaron las posibilidades del equipo germano, que recibe al Unirea en el último partido.







