Galaxy tiene abierta la puerta para obtener la tercera corona de su historia, luego de sus triunfos conseguidos en 2002 y 2005.
Nuevamente, una cancha extraña, el Qwest Field de Seattle, es la sede para la posibilidad de que la mayor inversión galáctica, David Beckham, pueda retirarse de la institución con un título en las alforjas.
Sin embargo, las cosas no serán tan fáciles, como parecen.
A los dirigidos de Bruce Arena, hoy lo espera un equipo "descarado" como Real Salt Lake, que llega luego de vencer al campeón de la MLS (el Columbus) y luego, a otro favorito, el Fire de Chicago en una definición por penales.
Los angelinos son amplios favoritos por plantel y por experiencia, pero la sorpresa de Utah es una de las posibilidades para este juego.
La dupla ofensiva compuesta por Beckham y Landon Donovan parece ser suficiente para acabar con la resistencia del Real Salt Lake, que ha crecido poco a poco en los últimos partidos, gracias al aporte de su todoterreno Kyle Beckerman y del atacante argentino Javier Morales.
Donovan llega a la búsqueda de la cuarta copa en su historia, luego de erigirse como el Jugador de la Década en Estados Unidos y de lograr la clasificación a otro Mundial: Sudáfrica 2010.
"El Galaxy tiene dos jugadores importantes [Beckham y Donovan] y eso nos obliga a tener mucha precaución. Nosotros no tenemos estrellas, pero sí un equipo con muchas alternativas", apuntó Morales previo a la primera final de su equipo.
El Real Salt Lake, un equipo que apareció en 2005, vive el mejor momento de su corta vida en la MLS.
Otro de los jugadores que podría ser decisivo es Beckerman, que en su calidad de volante mixto ha logrado empujar las aspiraciones de su equipo.
"Cualquiera puede ganar la final, porque los dos equipos tienen armas para hacerlo".
"A nosotros no nos queda más que ser inteligentes, jugar sin prisas y dejar sin espacios al rival para tratar de hacer nuestro juego. No es fácil, pero sí es posible", apuntó el volante de los pelos rizados al estilo Bob Marley.
El Cuadro de las Rocallosas fue el último en clasificarse a la postemporada, y lo hizo con la peor puntuación de todos los contendientes.
RESPETAN AL RIVAL
Pese a que en el papel, Donovan es el señalado para dirigir la batuta de los galácticos rumbo a la Copa, queda claro que en una final cualquier cosa puede pasar.
"Los dos mejores equipos del torneo están en la final. A nosotros no nos fue muy bien contra ellos en la temporada regular [una derrota y un empate] y eso nos debe tener en alerta, porque no hay margen de error", dijo Landon, coronado campeón con San José en 2001, 2003 y con Galaxy en 2005.
Beckham despejó dudas sobre su participación en la final, a causa de una repetitiva dolencia en el tobillo derecho, y afirmó el viernes que jugará infiltrado este decisivo encuentro.
El inglés anunció también que se reincorporará al Milán al concluir esta temporada, y luego de jugar la Copa del Mundo volvería a la MLS.
"Yo voy a jugar, aunque me tengan que inyectar para mitigar el dolor. Aquí he recibido el apoyo de los técnicos del equipo [Arena y Sarachan] y me dieron tiempo suficiente para llegar bien a este duelo, que es el más importante del año", sostuvo el inglés.
Bruce Arena, técnico galáctico, no gana un título de la MLS desde 1997, cuando sumó dos coronas al frente del DC United, antes de tomar las riendas de la selección de Estados Unidos.
Su rival en turno, Jason Kreis, es uno de los entrenadores más jóvenes de la liga, aunque es reconocido por ser uno de los goleadores más prolíficos en la historia de la liga, con más de 100 goles anotados.