Cuauhtémoc Blanco (México) (FOTO: [MEXSPORT])
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MADRID (EFE).— Los organizadores del Mundial de 2010 se frotaron ayer las manos de satisfacción después de confirmar la luminosa lista de estrellas que acudirán a Sudáfrica, completada en la fase de repesca con la incorporación de Cristiano Ronaldo, Diego Forlán y Thierry Henry.

De todas las figuras más cotizadas del panorama internacional, sólo se han quedado fuera de Sudáfrica el sueco Zlatan Ibrahimovic (fichado por el Barcelona a un costo de 67.5 millones de dólares, más los 29.8 del traspaso de Samuel Eto’o al Inter), el ruso Andrei Arshavin (29.8 millones pagados por el Arsenal al Zenit) y el bosnio Edin Dzeko, valorado por el Wolfsburgo en más de 44 millones de dolares.

Varias estrellas tuvieron que esperar al último momento para comprar su billete para Sudáfrica, unos días en los que la FIFA y los organizadores locales de la Copa del Mundo temblaban ante la eventualidad de perder a Cristiano Ronaldo, Henry ó Forlán.

Portugal, sin su máxima estrella, del Real Madrid, superó la angustiosa repesca gracias a un triunfo 0-1 en Bosnia, lo que de paso dejó fuera a Dzeko, que a sus 23 años figura ya entre los futbolistas más valorados del continente.

La suerte mundialista de Henry y de otras estrellas francesas, como Karim Benzema, Lass Diarra y Franck Ribery, estuvo en el aire más que ninguna otra, ya que sólo alcanzó el objetivo en el minuto 114 de la prórroga y mediante una maniobra ilegal, ya que el jugador azulgrana da con la mano al balón antes de servir el pase a Gallas, que anota el empate 1-1 con Irlanda.

Una oportuna mano que proyectó sobre el seleccionador irlandés, el italiano Giovanni Trapattoni, la sombra negra de otro arbitraje, el del ecuatoriano Byron Moreno en el Mundial de 2002, al que el país entero culpó de la eliminación en octavos ante Corea del Sur.