Aficionados en las gradas del Tecnológico hacen su homenaje a Antonio De Nigris antes de iniciar el juego Rayados-Águilas. (FOTO: [NOTIMEX])
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MONTERREY, México.— "México Lindo y Querido, si muero lejos de ti…", cantaban con fuerza los mariachis para un hombre que siempre creyó en poder triunfar lejos de su tierra.

Aceptar que era el adiós era imposible. Sonia, viuda de De Nigris, se negaba a soltar el féretro donde su esposo descansaba en paz. Un rezo, una lágrima derramada. Las Golondrinas ahora de fondo. Sonia comprendió. Hasta nunca, "Tano".

Ayer, el ex jugador fue despedido por última vez por sus familiares y amigos. Las Capillas Marianas quedarán como el sitio póstumo donde Antonio pasó antes de poder descansar en paz de manera definitiva.

Muy a su costumbre, "Toño" se "vistió" como le gustaba: casual, pero sin perder el toque elegante.

El ex "9" portó una fina camisa rosa abrochada hasta el último botón, un traje gris, cubierto por un abrigo negro.

En su pecho reposaban una bufanda y jersey del Larissa, su último club, así como un par de tachones blancos con vivos azules, presente de su hermano, Aldo, quien visitó el recinto ya de madrugada.

Desde temprana hora, al inmueble fue llegando la gente más cercana al fallecido atacante, así como gente relacionada al futbol.

Miradas serias, cabezas bajas, sollozos ahogados, era lo único que podía apreciarse en toda la capilla.

Jesús Arellano, el eterno capitán de la ex Pandilla, fue el claro ejemplo del ambiente solemne y doloroso.

El "Cabrito", junto con otros elementos albiazules, apareció con la intención de darle el último adiós al "Tano".

Al salir, el dorsal "28" no pudo ocultar la tristeza que lo embargaba. Cabizbajo, ocultando su rostro con una gorra, salió a paso lento, inconsolable.