MONTERREY, México (EFE/ RÉCORD).— El delantero Aldo de Nigris anotó ayer uno de los mejores goles de su vida ante miles de imágenes de su hermano Antonio, fallecido el domingo, para darle al Monterrey una victoria de 1-0 sobre el América en el arranque de los cuartos de final del Apertura 2009 del futbol mexicano.
De Nigris, hermano menor del delantero Antonio De Nigris, muerto de un paro cardíaco en Grecia, donde jugaba con el equipo Larisa, tuvo la semana más difícil de su vida, pero insistió en jugar como una forma de rendir tributo a quien consideró su maestro en el futbol y la vida.
Ayer rompió el empate en el 48’ con un elegante gol de pierna izquierda que hizo explotar el estadio de Monterrey con sentimientos encontrados que ocasionaron a los aficionados momentos de llanto con saltos de alegría por el triunfo; el atacante celebró delante de su familia con un gesto de amor a la memoria de su hermano.
Después de un homenaje en el que los integrantes de ambos cuadros enviaron globos blancos y besos al cielo, en memoria de Antonio De Nigris, el partido comenzó con mucha tensión y poco a poco América tomó control de la pelota.
Monterrey parecía no acomodarse en la cancha y los visitantes crearon algunas jugadas de peligro, la más clara al 30’ cuando Salvador Cabañas llegó solo al área, pero echó la pelota fuera.
Los Rayados reaccionaron, se hicieron de la pelota y terminaron mejor, pero no pudieron concretar las oportunidades ofensivas y el encuentro llegó a la mitad con un abrazo sin anotaciones.
El momento más emotivo estaba reservado para el arranque del segundo tiempo; Aldo de Nigris, hermano menor de Antonio, homenajeó a su hermano de la mejor manera con uno de los mejores goles de su carrera al recibir un pase en el área en el 48’ y rematar de zurda con exactitud para vencer al portero Guillermo Ochoa.
Fue un momento de explosión por la ventaja de los locales y la manera dramática en que ocurrió, pero a partir de ahí, América fue mejor por unos 20 minutos ante unos Rayados que hicieron poco por incrementar la ventaja, aunque se mantuvieron bien plantados atrás.
Al 65’, Cabañas estuvo a unos centímetros de empatar el encuentro en un tiro libre que el sudamericano puso fuera; en el 70’ Aldo de Nigris salió de la cancha, agotado y con lágrimas, y Monterrey se esmeró en cuidar el empate que estuvo cerca de ser vulnerado al 77’ cuando el argentino Daniel Montenegro puso un servicio excelente a Cabañas, pero el goleador llegó tarde.
América buscó la igualada, pero la zaga de Monterrey, encabezada por el panameño Felipe Baloy, cumplió y mantuvo la ventaja.
Los equipos que ganen las series de dos encuentros se clasificarán a la semifinal; en caso de empate, Toluca, Cruz Azul, Morelia y América tendrán los boletos por haber terminado mejor que sus rivales. Los encuentros de vuelta se jugarán el próximo fin de semana.
ENTRE HERMANOS...
La estación RG 690 invitó a Alfonso De Nigris a su palco de transmisión en el duelo entre Rayados y América.
Poncho realizó algunos comentarios en la transmisión radial del partido de ida de los cuartos de final y el momento más emotivo fue el gol de Aldo de Nigris, tras el cual, su hermano no pudo hablar por las lágrimas que derramó.
Después, recordó una plática que tuvo con el menor de los De Nigris días antes.
"El miércoles Aldo me dijo: ‘No sé que me pasó, siento que se me metió Toño, me está dando mucha fuerza, en un interescuadras hice tres goles, yo pensé que iba a bajar el ritmo y me siento más fuerte que antes’".
"Y yo creo que ahorita [ayer] lo demostró con el gol tan bello, el espíritu de Toño ahí va a estar combinado con Aldo. Eso fue lo que me dijo después del interescuadras del miércoles, ‘Todo me está saliendo’, me comentó. ‘Pues ahí está Toño contigo’, le dije", relató Poncho.
Tras el final, la radiodifusora junto a través de micrófonos y audífonos a los hermanos por unos segundos.
"¿Cómo estás, hermanito? Felicidades, carnal", le grito Poncho por la frecuencia.
Aldo preguntó dónde estaba y el hermano mayor le contestó que en los palcos de transmisión.
"Se me salieron las lágrimas, carnal, tu sabes que Toño estuvo aquí en la cancha y va a estar siempre con nosotros… Te quiero, ca…", terminó de decir Alfonso con un nudo en la garganta.