TOLUCA, México (NTX).— El mediocampista Alejandro Vela lamentó haber sido quien fallara la pena máxima decisiva en la tanda con la que se definió ayer al campeón del Torneo Apertura 2008 del futbol mexicano de Primera División, pero recordó que no falla quien no dispara.
Aunque tras su tiro que el argentino Hernán Cristante le desvió en la muerte súbita en el séptimo tiro de los celestes rompió en llanto, al momento de dirigirse hacia el autobús, el zurdo ya tenía un semblante más tranquilo y su voz así lo denotaba.
"Siempre alguno tiene que fallar, pero el que no se para ahí no falla. Sin duda me voy con la cabeza en alto como siempre porque este equipo siempre se entrega y siempre juega al máximo", comentó.
Apenado con la afición celeste, no sólo con los 500 que acompañaron al equipo en el estadio Nemesio Díez, sino todos los del país por que su equivocación costó la derrota, mandó unas palabras "una disculpa por haber fallado, pero pido que tengan fe".
"Este equipo sabe levantarse de estas caídas y en el torneo que viene vamos a ser más fuertes", sentenció el habilidoso delantero mexicano.
Sobre el hecho de que el equipo se quedó a la orilla otra vez y ahora en tanda de penales comentó: "así es el futbol, Toluca hizo sus méritos para ser campeón y nosotros nos quedamos cerca, a un penal", e insistió en que todos los jugadores se iban con la cara en alto.
EN SILENCIO
Desde luego que la buena pero insuficiente actuación en el estadio Nemesio Díez no le quitó la cara triste al plantel de Cruz Azul, que regresó a casa cargando los 11 pesados años sin conseguir un título.
Como hicieron en Toluca, los jugadores y cuerpo técnico de la Máquina rehuyeron a la prensa, presos del desánimo, a su llegada a un hotel del sur de esta capital, donde fueron recibidos por menos de una docena de aficionados celestes.
TOLUCA, México (NTX).— El mediocampista Alejandro Vela lamentó haber sido quien fallara la pena máxima decisiva en la tanda con la que se definió ayer al campeón del Torneo Apertura 2008 del futbol mexicano de Primera División, pero recordó que no falla quien no dispara.
Aunque tras su tiro que el argentino Hernán Cristante le desvió en la muerte súbita en el séptimo tiro de los celestes rompió en llanto, al momento de dirigirse hacia el autobús, el zurdo ya tenía un semblante más tranquilo y su voz así lo denotaba.
"Siempre alguno tiene que fallar, pero el que no se para ahí no falla. Sin duda me voy con la cabeza en alto como siempre porque este equipo siempre se entrega y siempre juega al máximo", comentó.
Apenado con la afición celeste, no sólo con los 500 que acompañaron al equipo en el estadio Nemesio Díez, sino todos los del país por que su equivocación costó la derrota, mandó unas palabras "una disculpa por haber fallado, pero pido que tengan fe".
"Este equipo sabe levantarse de estas caídas y en el torneo que viene vamos a ser más fuertes", sentenció el habilidoso delantero mexicano.
Sobre el hecho de que el equipo se quedó a la orilla otra vez y ahora en tanda de penales comentó: "así es el futbol, Toluca hizo sus méritos para ser campeón y nosotros nos quedamos cerca, a un penal", e insistió en que todos los jugadores se iban con la cara en alto.
Desde luego que la buena pero insuficiente actuación en el estadio Nemesio Díez no le quitó la cara triste al plantel de Cruz Azul, que regresó a casa cargando los 11 pesados años sin conseguir un título.