El tan esperado anuncio se dió, Oscar De La Hoya, el Niño de Oro, el hombre que todo lo que toca lo convierte en oro ha dicho que se retira.
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La noche del lunes 13 de abril Oscar De La Hoya aún era un boxeador en activo. La manana del martes 14, ya no.

La decisión la tomó ese día con su esposa, la cantante Millie Corretjer, la anunció a la prensa en el Staples Center de Los Ángeles, y de manera urgente su jefe de prensa, Ramiro González tiró una bomba electrónica: "se cita a conferencia telefónica hoy martes 14 de abril a las 5:30 de la tarde".

El tan esperado anuncio se dió, Oscar De La Hoya, el Niño de Oro, el hombre que todo lo que toca lo convierte en oro ha dicho que se retira.

"Es una decisisón difícil para mí en los últimos 32 años", dijo Oscar, en una conferencia que duró 45 minutos, y en la que quedaron muchas preguntas fuera.

El seis veces campeón mundial reconoció que la derrota ante Manny Pacquiao aceleró la despedida.

"Eso me hizo más fácil tomar la decisión, esa pelea si me ayudó a tomarla", indicó.

Respecto a su futuro, De La Hoya dió la vuelta a esta página de su vida, y ahora se enfocará más como promotor y empresario en diferentes ramos, como el futbol y la prensa escrita.

"Yo soy un hombre competitivo, y el cielo es el límite", dijo.

El hoy ex-boxeador, mantuvo un semblante triste a lo largo de la conferencia a la que se conectaron medios de todo el país y México.

"Reconozco que ya no soy el mismo y que ya no puedo pelear al mismo nivelque antes", respondió.

El empresario-boxeador, que ha amasado una gran fortuna, reconoció que el tener a Golden Boy Promotions es también una garantía de su retiro a los 36 años y poder disfrutar de su familia con tranquilidad.