Muchas cosas podrán decirse de Ricardo Mayorga, pero jamás se podrá afirmar que se equivocó de profesión.
Por lo rudo de su carácter, por su valentía, por su agresividad natural, tenía que ser peleador.
Lo de ser boxeador se le ocurrió después. Y allí surgió la pregunta sin respuesta que se han hecho todos sus rivales cuando se encuentran cara a cara con un hombre que no entiende una cita en un cuadrilátero como una confrontación deportiva, sino como un asunto personal.
Lo que ha tenido que escuchar Shane Mosley, y lo que todavía le falta oír en la promoción de este combate es apenas una parte del exclusivo catálogo de muestras gratis de el " Matador" nicaragüense.
"Es una mujer. y como tal debería estar lavando platos en la cocina", ha sido una de las pocas cosas que se pueden publicar de entre todos los insultos que le ha dicho al nativo de Pomona.
Fumador confeso, tomador de cerveza y comedor de pollo. Es fanático de las películas de Sylvester Stallone. y uno de sus personajes favoritos es Don King.
Acusado de fraude y abuso sexual, siempre supo apartar las piedras del camino y ahí está, de vuelta en la primera página.
Marcado a hierro vivo por la vida, desde muy pequeño supo que le tocaría fajarse en el rigor para salir a flote.
"Yo desde los seis años estoy peleando", dice.
En ese entonces vendía panes en el negocio de la familia para defenderse de la pobreza.
A puro nervio construyó una carrera iniciada en su natal Nicaragua y en Costa Rica, y consolidada en Los Ángeles y Las Vegas.
TOMA VUELONo fue buena idea para los manejadores de Vernon Forrest —que venía de ganarle dos veces a Shane Mosley— exponer el invicto de su pupilo en 2003 frente a un hombre de poca fama como Mayorga.
Fue aquí cerca, en Temécula y el "Matador" lo aniquiló por nocaut. Y para demostrar que no era una circunstancia tejida por casualidades, le dio el desquite y le volvió a ganar, esta vez en Las Vegas.
Desde entonces, alternando buenas y malas; ganando y perdiendo, se ganó un lugar que nadie le niega en el boxeo de hoy.
"Yo peleo con quien sea y donde sea. No le tengo miedo a nadie. Es a mí a quien me tienen miedo", dice.
Ha sido hasta ahora la expresión más burda de los grandes bocazas del boxeo, pero ninguno igual al sensacional payaso de Louisville, Muhammad Alí.
Algunos se mueven en las vecindades de Nassim Hamed, pero se parecen más a una combinación de "Macho" Camacho y Johnny Tapia.
Implacable en su estilo. Duro como la roca, no es un conocedor del riesgo calculado porque en Nueva York le puso la cara pelada a Trinidad para demostrarle que era más valiente que él, pero después perdió.
Y eso mismo es lo que ha prometido para mañana en Carson, frente a Mosley.
"Le voy a poner la cara para que me pegue y demostrarle que no tiene nada. Mosley tiene que saber que cometió el peor error de su vida al firmar esta pelea conmigo. Lo voy a retirar del boxeo".
PAPÁ DON KING..."El problema de Mayorga es que siempre tiene que pelear contra dos", dice Don King.
Y es que, según el veterano promotor de los pelos erizados, el principal enemigo de Mayorga no es su rival sobre el ring. sino el mismo Mayorga.
"El día que Mayorga pueda concentrarse sólo en su rival y deje de liberar tanta adrenalina, ese día a ese hombre nadie podrá batirlo".
Hablan del mismo hombre que le dijo a De la Hoya cosas que jamás había oído. El mismo de los escándalos en los juzgados en su país. Aquel que se fuma un cigarrillo posando como un gángster.
"¿Margarito? ¿Quién es Margarito? Me suena a mariachi o a taxista". Eso dijo días después de la colosal victoria del nativo de Tijuana sobre Miguel Cotto.
Y hay más. "¿Los campeones de las 147 libras? Me dan risa. Yo peleo en la misma noche con esos cuatro maric... [sic] y les gano a todos".
UNA BUENA BOLSA...Y ahí viene Mayorga, dispuesto a todo y contra todos. Trae una espinita clavada bien en el fondo de su corazón rabioso.
Un agravio que tiene nombre, forma, dirección y teléfono.
"Si Óscar de la Hoya tiene pantalones, que me dé la revancha. Cuando yo era el campeón le di a él la oportunidad. Ahora me la tendría que dar él a mí".
Todavía no subió al ring frente a Mosley, pero ya sabe lo que quiere.
"Después de ganarle a Mosley, como yo sé que va a ser una pelea muy cortita, aspiro a buscar un título mundial... hago tres defensas y me voy lejos de esto".
Y ahí viene otra vez su saña contra el "Golden Boy".
"De la Hoya no respeta a sus seguidores... ¡qué vergüenza que para su despedida haya escogido a un peso pluma como Manny Pacquiao! Que se retire peleando con un hombre como yo. ¿Saben ustedes por qué no lo hace? Porque le da miedo", asegura.









