Insatisfechos de vivir como millonarios, prefieren "morir" como multimillonarios.
Finalmente comulgaron necesidades, y las negociaciones han llegado a un punto de entendimiento mutuo: Óscar de la Hoya y el filipino Manny Pacquiao habrían acordado enfrentarse el próximo 6 de diciembre en el MGM Casino de Las Vegas, Nevada.
El anuncio oficial del combate se haría hoy, pero ayer mismo la noticia circuló incansable en las tribunas informativas y de promotores vinculados al boxeo.
En la oficina de Óscar de la Hoya piden paciencia. En la cueva de Bob Arum mantienen el misterio.
A pesar del anzuelo multimillonario que coqueteaba con la codicia de los peleadores, la diferencia era el peso en que debían concertar el combate.
Decidieron que debe efectuarse en el fiel de las 147 libras, implicando un reto para ambos llegar a ese peso: uno, Óscar, debe restar, el otro, Pacquiao, debe sumar.
Pero también fue necesario conciliar ambiciones. De la Hoya pretendía un 70% de la recaudación total del combate; Manny Pacquiao exigía el 40%.
Todo indica que cayeron al lugar común de 65% y 35%.
MÁS DE 100 MILLONES...Según diferentes versiones atribuidas a los duros negociantes y negociadores por ambos bandos, este combate podría rebasar todos los registros de recaudación en la historia de ambos boxeadores.
Con mesura se habla de más de 100 millones de dólares. Con locuacidad se mencionan 120 millones de dólares.
Y los dos pugilistas colaboran. Mientras más engorden la presa y la pieza, más abundante será el banquete.
Óscar de la Hoya ha dicho que le golpea en el alma con vestigios aztecas el que el filipino se ostente ruidosamente como el depredador incesante e insaciable de mexicanos, enterrador incluso de algunos.
A su vez, "Pacman" establece su voracidad por mantener esa hegemonía, y que si De la Hoya tiene aroma azteca en la sangre, eso le basta para mantener vigente su dictadura sobre los mexicanos.
Por lo pronto, el suspenso sigue, la noticia se filtra por ósmosis, como suele ocurrir con los relámpagos que advierten la tormenta eléctrica del gran evento y del gran momento.
En las esquinas mercantilistas y logísticas de ambos peleadores, nadie dice que sí, pero nadie dice que no. Nadie confirma, pero nadie desmiente. Ni siquiera se atreven a un tal vez sí o un tal vez no.
Un desliz confirmando o negando, precipitadamente, podría arruinar toda la parafernalia monumental que deberá ser el escenario propicio para la conferencia de prensa de hoy, en la que presuntamente se hará oficial la contienda.
Lo cierto es que hasta anoche no se había firmado nada.
Pero lo cierto es que, hasta anoche, tampoco nadie aseguraba que no se fuera a firmar el combate.
SEÑALES...Pero detrás de las palabras de Bob Arum, en declaraciones a ESPN.com, queda claro lo que él quiere mantener oscuro.
"Mañana [hoy] sabremos con quién pelea Óscar. Me he comprometido a no revelar nada ni decir nada, y que todo el anuncio se hará este jueves. No estoy autorizado a hacer ningún comentario. Todo quedará definido este jueves", dijo Arum.
El hombre importante de Golden Boy Promotions, Richard Schaefer, también dijo a ESPN.com que no pero sí, o que sí, pero no.
"La pelea estaba 90 % muerta la semana pasada, pero hemos podido revivirla. El hecho es que tanto silencio parece ser un buen síntoma. Se han hecho muchos esfuerzos por llegar a un entendimiento para conciliar las exigencias de ambos peleadores. Si ésta fuera una pelea entre Bob Arum y Richard Schaefer, ya se hubiera firmado", dijo el estratega financiero de Golden Boy Promotions.
Manny Pacquiao, de 29 años y quien tiene un récord de 47-3-2, con 35 nocáuts, ha ganado cinco títulos en diversas categorías.
De la Hoya, quien ostenta una marca de 39-5, con 30 nocáuts, se ha coronado en seis categorías diferentes.









