Jorge Posada, Andy Pettitte, Derek Jeter y Hideki Matsui (atrás), campeones de la Serie Mundial, estuvieron anoche en el Show de David Letterman en Nueva York. (FOTO: [EFE])
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NUEVA YORK (AP).— Una hora después de que los Yanquis habían conquistado su título 27 de Serie Mundial, Derek Jeter estaba empapado por la champaña a la entrada del vestuario del equipo, y una de las preguntas más insistentes correspondía al grupo de jugadores que en Nueva York ha recibido el mote de "Los Cuatro Amigos".

A Jeter no se le escapaba el detalle de la noche del miércoles en el Yankee Stadium, en la que Andy Pettitte fue el abridor y Mariano Rivera sacó por cuarta vez el último out de un Clásico de Otoño.

"No podía ser de otra manera que con Andy de abridor y ‘Mo’ como cerrador", dijo Jeter, capitán y campocorto de los Yanquis.

Y detrás del plato estaba Jorge Posada. Nuevamente los cuatro jugadores que se conocieron en la Menores y subieron casi simultáneamente a las Ligas Mayores celebran un campeonato.

Aparte de ser poseedores de cinco anillos de Serie Mundial, los cuatro comparten un vínculo único como el núcleo de la franquicia.

"Somos como una familia", destacó Rivera. "Me siento bendecido. Hemos estado juntos 15 años y juntos lo hemos conseguido.

"Es algo que ya no se ve", dijo el puertorriqueño Posada, a quien el equipo en principio contempló como un infielder. "Parecemos hermanos, nos conocemos tanto".

Una realidad indiscutible es que los cuatro fueron fundamentales en el ciclo glorioso de finales de la década pasada y aún mantienen una vigencia preponderante.

Mientras un desfile de carísimos agentes libres llegaba y salía del equipo, la mayoría sin dar la talla, el cuarteto siempre estuvo ahí como el alma de los Yanquis. La única vez que no estuvieron juntos fue el interín que tuvo con los Astros de Houston entre 2004-06.