FILADELFIA (EFE).— Los Yanquis de Nueva York están a un triunfo de conseguir el título de la Serie Mundial, pero serán los Filis de Filadelfia los que, tras ganar el quinto partido por 8-6, regresen hoy al Yankee Stadium como campeones defensores.
Quitarles la corona no será misión fácil para los Bombarderos, que ya vieron cómo en su propio campo perdieron el primer juego de la Serie Mundial, y la manera como perdieron el quinto también debe ser motivo de reflexión.
"Seguimos vivos y con muchas ganas de pelear hasta el final", declaró el abridor Cole Hamels. "Esta victoria nos da una gran motivación. Mientras sigamos jugando con agresividad, este equipo tiene la calidad para lograrlo y además nadie, ni jugadores ni fanáticos de los Filis, se dan por vencidos".
Los comentarios de Hamels llegaron en el momento más oportuno para su imagen ante los fanáticos, que lo acusaron de querer que los Filis perdiesen la Serie Mundial después de que su trabajo en el montículo no fue bueno durante el tercer período y perdieron 8-5.
"Hay veces que digo cosas que no son las mejores, pero todos en eel equipo saben cuáles son mis verdaderos pensamientos para estar siempre listo a luchar y jamás darme por vencido", señaló Hamels, la gran decepción esta temporada para los Filis, incluido en lo que va de la fase final.
CONFÍAN EN MARTÍNEZ…
Sin embargo, cuando la serie se reanude hoy, los Filis tendrán puestas sus esperanzas en el brazo derecho del dominicano Pedro Martínez para poder empatar la serie y entonces ir al decisivo séptimo partido.
Todos dentro del equipo confían en la clase, experiencia y convencimiento de hacer bien las cosas que mostró Martínez en el segundo partido, aunque lo perdió.
"Hice una gran labor, la diferencia fue que Burnett estuvo un poco mejor y recibió el bateo oportuno de su equipo", dijo Martínez, de 37 años, tras el segundo partido.
Martínez ya no es el lanzador de la recta de humo que destrozaba a los bateadores cuando ganó tres premios Cy Young, pero su repertorio y su control son únicos.
"Pedro está preparado", subrayó el manejador de los Filis, Charlie Manuel. Creo que es capaz de lanzar seis o siete innings, quizá más. Todo dependerá de cuántos lanzamientos haga temprano en el juego", avisó.
Los Yanquis sólo han perdido en una ocasión dos juegos seguidos en casa, y eso ocurrió el pasado junio.
Además, tampoco las estadísticas están a favor de los Filis: sólo seis de los 43 equipos que se vieron 3-1 abajo en la serie lograron dar la vuelta para consagrarse campeones.
Los últimos en conseguirlo fueron nada menos que los Reales de Kansas City, que vencieron a los Cardenales de San Luis en las Serie Mundiales de 1985.
Los elementos objetivos están a su favor, llegan con la inercia del triunfo de su lado, los abridores que van a utilizar los Yanquis en el caso que se diese el séptimo partido no han descansado más de tres días, algo muy duro para un pitcher si quiere hacer bien las cosas.
Los lanzadores zurdos Andy Pettitte y C.C. Sabathia cargarán con esa responsabilidad, y ni ellos mismos saben cómo pueden reaccionar en el montículo.
La experiencia de lo sucedido con A.J. Burnett le va a quitar algunas horas de sueño al manejador de los Yanquis, Joe Girardi.
Mientras que el bateo de los Filis ha despertado en el momento oportuno y sus jugadores llegan listos para "encender" el nuevo Yankee Stadium, con Chase Utley y Raúl Ibáñez como los encargados de prender la mecha de los batazos de largometraje, como los tres que le pegaron a Burnett para hacerle la noche más larga de su carrera profesional.