Es extraño, pero la carrera de Andruw Jones está en peligro, aún cuando apenas tenga 32 años de edad y esperando un cambio, publica ayer ESPN/Deportes.
Jones lució terrible la pasada temporada, generando la clase de números que le ganarían a la mayoría de los jugadores un boleto para salir del beisbol: se ponchó 76 veces en 209 turnos, con promedio de .158. De hecho, tuvo más ponches que hits y bases por bolas combinadas (60).
Los scouts creen que su defensa ha disminuído grandemente, debido, en gran medida a que se ha puesto gordo. "Está demasiado pesado para jugar al nivel que solía hacerlo en los jardines", dijo un buscatalento el sábado. "Está muy gordo", dijo otro.
No hay mucha confianza en las mentes de los evaluadores de que Jones es un candidato para una transformación de cuerpo, porque a pesar que fue grande en los jardines, nunca se le conoció como un fanático del ejercicio. Jones está jugando beisbol invernal en República Dominicana, pero ha lucido mal, según reporta un alto ejecutivo.
La percepción que hay en la industria es que ya está acabado, a pesar de su edad, a pesar del hecho de que conectó 41 jonrones en el 2006.
Todo esto trae a colación una pregunta: Si Jones se encuentra en los últimos días de una carrera que incluye 371 jonrones y 1,131 empujadas y un promedio de bateo de por vida de .259, ¿cómo se sopesaría sus oportunidades para ir al Salón de la Fama?




