No pudo irle peor a los Cachorros de Chicago tras la vergonzosa barrida de la que fueron objeto por sus acérrimos rivales; los medias Blancas de Chicago.
Pese a que Guillén y Piniella se dedicaron a hacer declaraciones previas de que la serie era un juego más, ninguno dudó en defender a capa y espada a sus jugadores, y al final empatarons 3-3 en las series.
Lou Piniella salió por la puerta trasera del U.S. Cellular tras alegar una supuesta mala decisión del umpire de home, que lo botó en la segunda entrada cuando bateaba Joe Crede.
Como era de esperarse, tal decisión causó estragos entre los aficionados que estuvieron divididos defendiendo sus equipos favoritos. Las consecuencias fueron varias expulsiones de fanáticos embravecidos que siguieron el camino de Piniella.
En la primera serie celebrada al norte de la ciudad, el dominicano Aramis Ramírez y Derek Lee fueron veneno para los Medias Blancas. Pero al visitar el U.S. Cellular se fueron en blanco. En cambio el cubano Alexei Ramírez, el colombiano Orlando Cabrera y los sólidos trabajos monticulares de José Contreras y Javier Vázquez, acabaron con las esperanzas.







