Miami/efe — Los Saints de Nueva Orleáns no le dieron respiro a Peyton Manning y en la agonía del partido le interceptaron un pase para proclamarse el domingo campeones del Super Bowl, al venir de atrás en una victoria 31-17 sobre los Colts de Indianápolis.
Tracy Porter interceptó a Manning, el quarterback que rara vez se equivoca, y avanzó 74 yardas para marcar el touchdown que sentenció el partido a falta de 3 minutos y 12 segundos de juego.
Los Saints, en el primer Super Bowl de su historia, protagonizaron una sensacional remontada. Después de verse abajo 10-0 al comienzo, Nueva Orléans dominó 31-7.
Drew Brees lució brillante: el mariscal de campo de los Saints completó 32 de sus 39 pases para 288 yardas e igualó el récord de pases completos en manos de Tom Brady.
Brees acertó su siete pases en la ofensiva que le dio a Nueva Orleáns la ventaja definitiva, con la anotación facturándose en un pase de 2 yardas a Jeremy Shockey.
El pase interceptado de Manning fue la única pérdida de balón en todo el duelo y el Jugador Más Valioso terminó arrollado en el campo del estadio Sun Life de Miami en un intento infructuoso de parar la marcha de Porter.
Se inició el Festival en New Orleans
Varios perros vestidos con uniformes de los Saints de Nueva Orleáns y los carros alegóricos con conductores enmascarados ofrecieron un festejo sin precedente para miles de personas que comenzaron su celebración mucho antes de que empezara el Super Bowl y la continuaron momentos después que su equipo obtuviera el trunfo ante los Colts.
El partido se disputó en el primer fin de semana de la temporada de desfiles de Carnaval y la inmensa mayoría de los participantes vistieron los colores negro y oro de los Saints, el equipo local.
Miles hicieron largas filas en las calles mientras que vendedores callejeros ofrecían salchichas cubiertas de masa de maíz, nachos y cerveza.
David Frazier y Daphne Naro, de la zona de San Francisco, estuvieron entre los asistentes a los desfiles del Carnaval que se extendieron desde la Calle Canal hasta la frontera del Barrio Francés. El partido los trajo de vuelta a Nueva Orleáns, de donde Frazier es oriundo.
“Los Saints están en el Super Bowl, es una cosa única en la historia”, dijo Frazier.
Habría ido a Miami pero “no tengo conexiones en Miami, pues mis relaciones están aquí”.
“Los Saints han estado acostumbrados a perder por muchos años y nosotros, como aficionados, también perdemos con ellos”, dijo Frazier.
En el Barrio Francés, los festejos vespertinos iniciaron con la procesión de “Krewe of Barkus”, un minidesfile de perros. Hubo perros que llevaban plumas negras y doradas, cuentas, disfraces y camisetas de los Saints, iguales a los que llevaban sus amos por el barrio.
Un perro labrador amarillo participó en el desfile que pasó frente a la Catedral de San Luis, vestido como el ala cerrada de los Saints Jeremy Shockey, con una peluca rubia y tatuajes falsos por sus patas debajo del uniforme número 88.
“Tiene una personalidad extrovertida y desenfadada como la de Shockey. Es amistoso con todo el mundo”, dijo su dueño Stas Zhuk.
Shockey anotó el touchdown que le dio la ventaja 24-17 a los Saints en el último cuarto, antes de que su equipo asegurara el triunfo definitivo por 31-17 ante los Colts y obtuvieran el primer título en los 42 años de la franquicia.