Los Rockets de Houston iniciaron su serie de Playoffs ante los Portland Trail Blazers con una buena y una mala noticia.
¿Cual quiere escuchar primero, la buena o la mala?
Vamos primero con la buena. El equipo de Rick Adelman en el primer juego de la serie fue contundente y demostró que es capaz de arrollar a un equipo cuando todas sus armas están jugando a su máximo potencial.
La victoria de 108-81 como visitante inmediatamente puso a soñar a los aficionados houstonianos que esperan finalmente ver a su equipo por lo menos en la segunda ronda de los Playoffs.
"Tenemos un equipo completo que tiene hambre de triunfo y creo que vamos a dar la gran sorpresa en la NBA", dijo Héctor Rodríguez, aficionado de los Rockets.
"Ya es tiempo que los Rockets den el estirón y creo que contra los Blazers lo van a lograr. Si pasamos a la segunda ronda todo puede suceder porque el equipo va a agarrar mucha confianza si eliminan a los Blazers", comentó Alma Espinoza, aficionada de Houston.
Alrededor de 7,000 aficionados se dieron cita en el Toyota Center para presenciar los primeros dos partidos (jugados en Portland) en las pantallas gigantes de la arena. Miraron también escenas de aquellos momentos gloriosos cuando se ganó el bicampeonato con jugadores como Hakeem Olajuwon, Clyde Drexler, Sam Casell, Kenny Smith y Robert Horry, entre otros. Pero para que este equipo de Adelman pueda llegar a esa grandeza aún falta mucho camino por recorrer.
Ahora la mala noticia. Los Rockets perdieron el segundo partido de la serie, 107-103, el martes 21 de abril en el Rose Garden y en ese mismo encuentro al veterano pívot suplente Dikembe Mutombo se lesionó la rodilla izquierda. El africano, que venía supliendo bien a Yao Ming, dejó claro que su participación en estos Playoffs ha terminado.









