SAN JUAN.— Con unos leves ajustes, la ofensiva de Puerto Rico podría mejorar y alcanzar el nivel de su pitcheo, que inesperadamente fue el punto fuerte de la novena boricua que ganó en forma invicta y contundente el Grupo D del Clásico Mundial de Beisbol.

Puerto Rico retorna al terreno de juego mañana en el Dolphin Stadium de Miami para enfrentarse con Estados Unidos en la primera jornada de la segunda ronda.

Desde que se dio a conocer el roster preliminar del equipo boricua, resaltaba la debilidad de su cuerpo monticular, especialmente de sus abridores, en contraste con la potencia de su bateo a cargo de Carlos Delgado, Carlos Beltrán, Iván Rodríguez y Alexis Ríos.

"Desde el punto de vista de la ofensiva, tenemos que hacer ajustes porque podemos hacer un mejor trabajo, especialmente cuando hay corredores en base", expresó Delgado, baluarte de los boricuas.

Puerto Rico ganó su grupo sin perder un partido, pero en uno de ellos la sequía ofensiva estuvo a punto de costarle caro. En el primer choque contra Holanda, los europeos ganaban 1-0 hasta la octava entrada, cuando Puerto Rico anotó sus tres carreras para ganar por una pizarra ajustada de 3-1.

En 27 entradas en la primera ronda, los boricuas dejaron más de 25 corredores en espera de remolque.

A nivel individual, Delgado fue el mejor bateador. Conectó de 6-5 para promedio de .833; Jesús Feliciano conectó de 7-4 para .571; Rodríguez se fue de 11-6 para .545; y Geovanny Soto de 8-3 para .375.

"Hay espacio para mejorar. Lo importante es que clasificamos y terminamos en primer lugar y ahora vamos para Miami en donde seguiremos jugando duro. Eso nadie lo duda", agregó Delgado.