Brett Favre, ahora con los Minnesota Vikings, hizo de héroe y villano, al vencer a su ex equipo, los Green Bay Packers.
Houston/EFE — La vuelta del mariscal de campo Brett Favre al Lambeau Field, el escenario de sus grandes triunfos como profesional con los Pacers de Green Bay, se convirtió en el gran centro de atención de lo que fue la octava semana de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL).
Porque esta vez, Favre encabezó al eterno rival de los Packers, como son los Vikings de Minnesota y para nada quiso llegar en plan de villano, aunque si tuvo que actuar como verdugo, algo que tampoco lo iba a dejar feliz.
Por eso cuando concluyó el partido y los Vikings lograron una importante victoria por 38-26, Favre no le gustó para nada haberse convertido en el villano y mucho menos verdugo de su ex equipo, aunque disfrutó de haber podido ganar el partido.
“No puedo decir que sea la mejor situación para mi como persona y profesional, al recibir todo tipo de abucheos de los aficionados que siempre me dieron el apoyo”, comentó Favre, de 40 años. “Pero también les demostré que soy el mismo de siempre, que no pierdo la concentración por mucho que me abucheen".
Por segunda vez en menos de un mes, Favre destrozó a los Packers, el equipo que lo marginó cuando decidió volver y ya no le quisieron dar la oportunidad de seguir para preferir al joven Aaron Rodgers, de 25 años, que de nuevo sintió la “frustración” de no poder darle la razón a los directivos que lo apoyaron.
El Lambeau Field fue un clamor de abucheos contra Favre de los seguidores de los Packers, los mismos que años atrás celebraban cada uno de sus pases como los 17 que completó de 28 para 244 yardas y cuatro “Touchdowns” sin que le hiciesen ninguna interceptación.
“Los aficionados de los Packers ovacionan primero a los Packers”, declaró Favre. “Lo sé. Pero tengo la esperanza de que todos los que asistieron al estadio digan 'yo sí odio a esos tipos del otro equipo, pero él sí juega como siempre lo ha hecho".
Pero ante la tensión visceral entre Favre, dirigentes de los Packers y la afición que se siente traicionada cuando su jugador favorito volvió de su retiro voluntario, otra vez, para incorporarse al rival más “odiado”, el cornerback Charles Woodson admitió que el partido tuvo una gran importancia más allá de lo deportivo.
“Creo que fue decepcionante para mucha gente”, admitió Woodson. “Es solamente una derrota, pero creo que muchas personas anhelaban el partido y los dejamos muy tristes”.
La defensa de los Vikings maltrató a Rodgers, el sucesor de Favre, al derribarlo seis veces. Sin embargo, cuando los Packers (4-3) estaban al borde de una paliza, Rodgers se recuperó en la segunda parte con tres pases de anotación.
“Para nada me conforta lo que hicimos al final, simplemente perdimos y será una derrota que me duela mental y físicamente en los próximos días, porque no pudimos darle a los aficionados la alegría del triunfo”, comentó Rodgers.
Porque esta vez, Favre encabezó al eterno rival de los Packers, como son los Vikings de Minnesota y para nada quiso llegar en plan de villano, aunque si tuvo que actuar como verdugo, algo que tampoco lo iba a dejar feliz.
Por eso cuando concluyó el partido y los Vikings lograron una importante victoria por 38-26, Favre no le gustó para nada haberse convertido en el villano y mucho menos verdugo de su ex equipo, aunque disfrutó de haber podido ganar el partido.
“No puedo decir que sea la mejor situación para mi como persona y profesional, al recibir todo tipo de abucheos de los aficionados que siempre me dieron el apoyo”, comentó Favre, de 40 años. “Pero también les demostré que soy el mismo de siempre, que no pierdo la concentración por mucho que me abucheen".
Por segunda vez en menos de un mes, Favre destrozó a los Packers, el equipo que lo marginó cuando decidió volver y ya no le quisieron dar la oportunidad de seguir para preferir al joven Aaron Rodgers, de 25 años, que de nuevo sintió la “frustración” de no poder darle la razón a los directivos que lo apoyaron.
El Lambeau Field fue un clamor de abucheos contra Favre de los seguidores de los Packers, los mismos que años atrás celebraban cada uno de sus pases como los 17 que completó de 28 para 244 yardas y cuatro “Touchdowns” sin que le hiciesen ninguna interceptación.
“Los aficionados de los Packers ovacionan primero a los Packers”, declaró Favre. “Lo sé. Pero tengo la esperanza de que todos los que asistieron al estadio digan 'yo sí odio a esos tipos del otro equipo, pero él sí juega como siempre lo ha hecho".