El estadio más legendario del béisbol profesional de las Grandes Ligas, el Yankee Stadium, volvió a vivir una jornada histórica con la celebración de la 79 edición del "Clásico de Verano".
Al margen del triunfo por 4-3 de la Liga Americana frente a la Nacional, el partido que se tuvo que decidir en la decimoquinta entrada después de cuatro horas y 50 minutos, generó el mayor número de emociones que se recuerdan en un "Clásico de Verano".
El motivo, es porque fue el último que se disputó en el Yankee Stadium.
Sin importarles que fuese el Juego de las Estrellas con las entradas más costosas, con precios de entre 525 y 725 dólares en los asientos del anfiteatro de abajo, mientras que en los del intermedio constaron entre 200 y 400 dólares, y los del alto tenían un costo de 150 dólares, y 55.632 aficionado pagaron esos precios.
Tal vez, por eso mismo los peloteros quisieron compensarlos con una gran espectáculo de béisbol que concluyó cuando Michael Young produjo la carrera del triunfo con Justin Morneau.








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