WASHINGTON, D.C./Impremedia — Mientras desde el Congreso no han surgido avances concretos sobre reforma migratoria, la percepción respecto al nivel de presión que está ejerciendo la Casa Blanca parece estar cambiando.
Después de numerosas críticas en relación a la falta de empuje para una reforma migratoria, sobre todo tras el discurso del Estado de la Unión, grupos pro-inmigrantes parecen estar modificando el mensaje.
En este sentido, las esperanzas parecen estar ahora en lo que el Presidente Barack Obama pueda hacer para impulsar el proyecto de ley en el Capitolio. De hecho, el lunes pasado, el mandatario tuvo una sesión informativa con el Consejo de Política Doméstica, donde analizó cómo moverse en el área de reforma migratoria.
Este organismo es parte del engranaje interno de la Casa Blanca y tiene reuniones regulares con Obama en relación a diversos temas que son preponderantes en la agenda interna. Su labor principal es “coordinar el proceso y supervisar la ejecución de la política doméstica, ofrecer consejo al Presidente y representar las prioridades del Presidente al Congreso”.
Aunque la Casa Blanca declinó realizar comentarios respecto a la sesión informativa, fuentes vinculadas a inmigración dijeron a ImpreMedia que Obama habría dicho que “él realmente quiere mover la legislación” y luego preguntó por la forma más efectiva para hacerlo en el contexto político actual.
La Administración no confirmó este comentario y se limitó a señalar que “el compromiso del Presidente para arreglar nuestro sistema roto de inmigración sigue siendo inquebrantable, y mantiene la esperanza de un liderazgo bipartidista sobre la legislación. El mandatario cree que debemos resolver la situación de los 12 millones de personas que están aquí ilegalmente”, dijo Luis Miranda, vocero de la Administración.
Ahora existe la impresión de que Obama ha aumentado el apremio en esta área y está buscando “alternativas para impactar el proceso de negociación en el Capitolio”, de acuerdo a fuentes cercanas al tema.
antonieta.cadiz@laopinion.com
WASHINGTON, D.C./Impremedia — Mientras desde el Congreso no han surgido avances concretos sobre reforma migratoria, la percepción respecto al nivel de presión que está ejerciendo la Casa Blanca parece estar cambiando.
Después de numerosas críticas en relación a la falta de empuje para una reforma migratoria, sobre todo tras el discurso del Estado de la Unión, grupos pro-inmigrantes parecen estar modificando el mensaje.
En este sentido, las esperanzas parecen estar ahora en lo que el Presidente Barack Obama pueda hacer para impulsar el proyecto de ley en el Capitolio. De hecho, el lunes pasado, el mandatario tuvo una sesión informativa con el Consejo de Política Doméstica, donde analizó cómo moverse en el área de reforma migratoria.
Este organismo es parte del engranaje interno de la Casa Blanca y tiene reuniones regulares con Obama en relación a diversos temas que son preponderantes en la agenda interna. Su labor principal es “coordinar el proceso y supervisar la ejecución de la política doméstica, ofrecer consejo al Presidente y representar las prioridades del Presidente al Congreso”.
Aunque la Casa Blanca declinó realizar comentarios respecto a la sesión informativa, fuentes vinculadas a inmigración dijeron a ImpreMedia que Obama habría dicho que “él realmente quiere mover la legislación” y luego preguntó por la forma más efectiva para hacerlo en el contexto político actual.
La Administración no confirmó este comentario y se limitó a señalar que “el compromiso del Presidente para arreglar nuestro sistema roto de inmigración sigue siendo inquebrantable, y mantiene la esperanza de un liderazgo bipartidista sobre la legislación. El mandatario cree que debemos resolver la situación de los 12 millones de personas que están aquí ilegalmente”, dijo Luis Miranda, vocero de la Administración.