El volumen de casos pendientes en el FBI para ser sometidos a verificación de antecedentes penales y posibles problemas de seguridad llegó a su peor nivel en noviembre del 2007, al haberse acumulado 350,000 casos.

En esa época, más de la mitad había tenido una espera de más de tres meses y un número considerable llevaba pendiente más de un año, dijo Aytes.