La demanda de la fiscal pide a la corte que se prohíba a Méndez y Reyes la prestación de servicios a inmigrantes en Illinois, y que además se los obligue a devolver el dinero a los clientes (en total unos 140,000 dólares) y al pago de una multa de 50,000 dólares por cada una de las violaciones cometidas.