POSTVILLE, Iowa.— Veinte trabajadoras de una empacadora de carnes en esta ciudad de Iowa detenidas por ser indocumentadas han recibido visas gracias a una ley que protege a víctimas de delitos.
Las inmigrantes —detenidas junto con otros compañeros de trabajo el año pasado en la empacadora Agriprocessors Inc.— han recibido visas U del Servicio de Inmigración y Aduanas (CIS), lo que les permite permanecer y trabajar en el país legalmente por cuatro años.
Al tercer año pueden solicitar la residencia permanente.
Sonia Parras-Konrad, una abogada a cargo de las gestiones, dijo que las visas son un paso importante en la búsqueda de la justicia y la compensación para los inmigrantes.
"Una agencia del propio gobierno está admitiendo que estas mujeres y niños han sido sometidos a perjuicios emocionales y físicos extremos por la Agriprocessors", expresó la abogada Parras-Konrad.
"Esta gente ha sido explotada, agredida, humillada, abusada verbal y emocionalmente por este empleador", añadió.
A fin de conseguir las visas, los inmigrantes deben cumplir con ciertos requisitos, entre ellos ayudar a las autoridades en las investigaciones pertinentes.
Bob Teig, portavoz de la fiscalía federal en Cedar Rapids, Iowa, enfatizó sin embargo que los obreros no eran inocentes y recordó que ellos admitieron haber usado documentos falsos para obtener empleo.
"Lo que la gente está pasando por alto es que ellos violaron la ley y lo admitieron", comentó Teig.
Parras-Konrad agregó que otras 32 solicitudes de visa están siendo procesadas y que hasta ahora ninguna ha sido rechazada. La medida demuestra que muchos inmigrantes que han sido deportados deberían haber tenido el derecho de solicitar esa visa, expresó.
En efecto, en declaraciones a los medios locales, Parras-Konrad confirmó ayer que esta semana recibió la notificación por parte de CIS de que las inmigrantes obtendrán visas U, reservadas para personas que fueron víctimas o testigos de crímenes y que por eso sufren consecuencias físicas o emocionales.
Las mujeres beneficiadas trabajaban en, en efecto, el frigorífico Agriprocessors en Postville, donde el 12 de mayo de 2008 se realizó la mayor redada de inmigración en la historia del país, que culminó con el arresto de 389 personas, la mayoría de Guatemala y de México.
En las tres semanas siguientes al operativo casi todos los detenidos fueron deportados, y los que tenían antecedentes penales fueron encarcelados.
Sin embargo, casi 50 mujeres quedaron en libertad por razones humanitarias —el cuidado de hijos menores de edad—, aunque desde entonces deben llevar un brazalete electrónico y cumplir con otras condiciones impuestas por la justicia federal.
El otorgamiento de las visas permite la remoción de los brazaletes y obliga a las mujeres a colaborar con los investigadores federales.
Parras-Konrad explicó que el gobierno encontró que "estas mujeres y sus hijos padecieron en Agriprocessors de daño extremo, emocional o físico".
"Creo que este es un paso muy grande en reivindicar y en darles justicia [a los inmigrantes]", manifestó la abogada.
El pasado martes 13 de mayo, durante la vigilia de oración en la Iglesia Santa Brígida de Postville por el primer aniversario de la redada, una inmigrante mexicana, que se identificó sólo como Génesis, indicó que el acoso hacia las mujeres latinas en Agriprocessors era muy difundido.
La inmigrante sostuvo que un supervisor se ofreció a darle dinero para comprar ropa si Génesis accedía a usar ropa ajustada y escotada en su lugar de trabajo.
Aunque sin identificar a ninguna mujer por nombre, Parras-Konrad comentó que fueron testimonios como el de Génesis los que permitieron que las mujeres reciban las visas U.
Según Parras-Konrad, cientos de expertos de todo el país contribuyeron con la tarea de demostrar el abuso padecido por las trabajadoras latinas.