Se vieron otros bajones en destinos de nuevos inmigrantes en el Sureste, que previamente eran consideradas ciudades de bajo costo donde se ofrecen buenos trabajos de manufactura en comparación a la zona más cara del Noreste. En contraste, ciudades en California, Illinois, y Nueva Jersey mostraron aumentos.

En Arkansas, empresas de manufactura y de carnes de aves han recortado horas y trabajadores, dejando a una creciente cantidad de latinos sin poder hacer los pagos de sus casas, dijo Maribel Tapia, consejera de vivienda en Fayetteville, Arkansas.

Padres de familia están mudándose a otros estados, donde sus familiares tienen conexiones a trabajos sencillos con los que pueden mantener a sus familias que tienen que dejar, dijo. La policía del Noroeste de Arkansas creó un equipo especial sobre inmigración con la ayuda de agentes federales de inmigración.

"No creo que es más probable que ellos estén regresando a México o El Salvador o a sus países de origen", opinó. "Ellos están llamando a varios familiares en otros estados y preguntándoles por trabajos. Alistan sus cosas y se mudan".

Los efectos políticos pueden ser altos. Las minorías salieron a votar en cifras récord en noviembre pasado, en gran parte por el demócrata Barack Obama, y organizaciones latinas ahora están ejerciendo su creciente poder en elecciones futuras a la vez que promueven una reforma migratoria integral.

Más de una docena de estados también pueden ganar o perder curules en la cámara baja del Congreso tras el censo del 2010, dependiendo de cambios demográficos de último minuto.

___

Contribuyeron a este despacho los reporteros de la AP Frank Bass, desde East Dover, Vermont; y Jon Gambrell, desde Little Rock, Arkansas.