Más de 500 organizaciones nacionales y regionales, congregaciones locales y líderes religiosos, organizados en la Coalición Interreligiosa para la Inmigración, expresaron la necesidad de que la nueva administración y el Congreso hagan de la reforma migratoria una prioridad.

En la conferencia, que contó con la participación de dos congresistas demócratas, los líderes de los diferentes cultos aseguraron tener constancia de los problemas sociales que está causando la legislación actual.

Mike Honda, congresista por California, urgió al presidente Barack Obama a cumplir su promesa de hacer de la reforma migratoria una prioridad, ya que, aseguró, el sistema actual está “roto” y “no funciona para nadie”.

El congresista Luis Gutiérrez (D-Illinois) alertó de que la ley en vigor actúa en contra de “valores familiares” y priva de protección a "los trabajadores más vulnerables de todos, los indocumentados”.

La obispo Minerva Carcaño, de la Iglesia Metodista Unida, explicó las recomendaciones concretas que la Coalición ha remitido al Congreso.

“En primer lugar, es necesario hacer de la unidad familiar una prioridad, y favorecer la reunificación de las familias“, afirmó Carcaño.

Señaló que hay que crear un proceso para que los indocumentados tengan la oportunidad de conseguir un estatus legal de residencia y ciudadanía.