Los inmigrantes indocumentados mexicanos que ganaron su legalización durante la amnistía de 1986 experimentaron un claro mejoramiento de su situación económica, aumentaron sustancialmente sus niveles educativos y miles salieron de la pobreza visiblemente, sin depender de la asistencia pública.
Así lo asegura un estudio que revelará este día el Centro de Políticas de Inmigración (IPC), el brazo investigador del Consejo Americano de Inmigración, que sugiere además legalizar a los indocumentados para mejorar la tan dañada economía estadounidense.
Según el IPC, una organización que desde 2003 provee información de los efectos de la inmigración en la economía y la sociedad estadounidense, las personas beneficiadas por la Ley de Control y Reforma de Inmigración (IRCA) alcanzaron niveles económicos y educativos muy sobresalientes.
"Estas personas mejoraron sus estados socioeconómicos, su nivel educativo, compraron más casas, aumentaron sus salarios, pagaron más impuestos y se integraron más a la sociedad americana", expresó Rob Paral, uno de los autores del estudio. "Este es el mejor ejemplo de que la gente que se legaliza es un beneficio para todos", agregó.
Para la realización del reporte, se utilizó una muestra estadística de los datos del Departamento del Censo de Estados Unidos para inmigrantes mexicanos que vinieron indocumentados entre 1975 y 1981, y se comparó su situación económica, educativa y laboral en los años de 1990 y posteriormente en 2006.
Mario Lazo, un empresario salvadoreño que tiene una compañía de seguros, casa propia, entre otros beneficios que obtuvo posterior a la Amnistía de 1986, señaló que simplemente sin ésta no hubiera podido lograr la bonanza que tiene hoy en día.
"La vida me cambió por completo, los ingresos, los trabajos que tuve, trajo tantos beneficios que ni yo me esperaba", recalcó el también dirigente de la organización comunitaria Lazos Unidos. "Y al ser ciudadano puedo también votar y al mismo tiempo abrir espacios para los inmigrantes con la organización", añadió.
Según el estudio del IPC, se encontró que en 1990 sólo 3 de cada 10 inmigrantes beneficiados por el IRCA entre los 16 y los 24 años tenía un diploma de preparatoria; para el año 2006 este mismo grupo había duplicado su alcance educativo.
A pesar de que la línea de pobreza de los inmigrantes del IRCA era mayor a los estadounidenses en ambos períodos analizados (1990 y 2006), los inmigrantes experimentaron mayores reducciones en su pobreza y sus ingresos mejoraron sustancialmente.
Asimismo, en 1990 sólo el 34% de los inmigrantes de IRCA entre 35 y 44 años tenía casa propia, comparados con el 68% que reportó ser propietario en 2006, al mismo tiempo que los jóvenes de esta generación lograron un aumento del 9% al 17% en posiciones gerenciales.
"Los resultados de este reporte comprueban y apoyan la idea de que los inmigrantes quieren legalizarse para poder colaborar con el crecimiento de su nuevo país", subrayó Jorge Mario Cabrera, director de Comunicaciones de la Coalición Pro Derechos de los Inmigrantes de Los Ángeles (CHIRLA), quien también fue beneficiario de IRCA.
"Muchos de ellos aprovecharon la oportunidad que la luz provee para salir de la oscuridad y poder crecer en un país que ofrece tantas oportunidades", añadió Cabrera, poniéndose como ejemplo al señalar que gracias a la amnistía pudo cursar una maestría en la Universidad de California en Los Ángeles.
Según Paral, los ejemplos de Lazo y Cabrera reflejan precisamente el punto principal de este reporte, que es mostrar los beneficios que una legalización trae para la sociedad.
"Son ejemplos perfectos. Si ellos no habrían tenido la oportunidad de legalizarse, habría sido más difícil", expresó Paral. "Cuando legalizas a las personas y éstas ganan más ingresos, pagan más impuestos, tienes una mejor fuerza laboral que trae beneficios para todos", agregó.
El reporte concluye que los hallazgos agregan un peso a la discusión de la política migratoria "inefectiva" del país y la necesidad de una reforma migratoria.
"Mover a los inmigrantes a un estado legal contribuye a la economía de este país", reza el informe. "Proveer este estatus legal no significa que los nuevos inmigrantes legalizados se convertirán en dependientes del sistema de beneficencia. Los datos en este reporte sugieren que se convertirán en inmigrantes más educados, ganarán mejores salarios y aumentarán el consumo", agrega.