Progresos en educación, además de un mejor nivel económico y laboral tienen ahora los inmigrantes que se han naturalizado en EEUU. (FOTO: Archivo/La Opinión)
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Según el estudio del IPC, se encontró que en 1990 sólo 3 de cada 10 inmigrantes beneficiados por el IRCA entre los 16 y los 24 años tenía un diploma de preparatoria; para el año 2006 este mismo grupo había duplicado su alcance educativo.

A pesar de que la línea de pobreza de los inmigrantes del IRCA era mayor a los estadounidenses en ambos períodos analizados (1990 y 2006), los inmigrantes experimentaron mayores reducciones en su pobreza y sus ingresos mejoraron sustancialmente.

Asimismo, en 1990 sólo el 34% de los inmigrantes de IRCA entre 35 y 44 años tenía casa propia, comparados con el 68% que reportó ser propietario en 2006, al mismo tiempo que los jóvenes de esta generación lograron un aumento del 9% al 17% en posiciones gerenciales.

"Los resultados de este reporte comprueban y apoyan la idea de que los inmigrantes quieren legalizarse para poder colaborar con el crecimiento de su nuevo país", subrayó Jorge Mario Cabrera, director de Comunicaciones de la Coalición Pro Derechos de los Inmigrantes de Los Ángeles (CHIRLA), quien también fue beneficiario de IRCA.

"Muchos de ellos aprovecharon la oportunidad que la luz provee para salir de la oscuridad y poder crecer en un país que ofrece tantas oportunidades", añadió Cabrera, poniéndose como ejemplo al señalar que gracias a la amnistía pudo cursar una maestría en la Universidad de California en Los Ángeles.

Según Paral, los ejemplos de Lazo y Cabrera reflejan precisamente el punto principal de este reporte, que es mostrar los beneficios que una legalización trae para la sociedad.

"Son ejemplos perfectos. Si ellos no habrían tenido la oportunidad de legalizarse, habría sido más difícil", expresó Paral. "Cuando legalizas a las personas y éstas ganan más ingresos, pagan más impuestos, tienes una mejor fuerza laboral que trae beneficios para todos", agregó.