La crisis económica también está golpeando a las oficinas de migración donde el número de personas que solicitaron permiso para laborar en este país descendió significativamente de 80,000 a poco más de 50,000 solicitudes mensuales en el gabinete de Nebraska, uno de los principales centros donde se procesan estos permisos.
La estrepitosa caída provocó la reubicación de cerca de 1,000 empleados destinados a procesar esa documentación porque durante el presente año fiscal sólo recibieron alrededor de 250,000 formas I-765 o también llamados permisos de trabajo, una cifra que el año pasado superaba 350,000 peticiones.
El histórico descenso de inmigrantes buscando llegar a los Estados Unidos, que este año marcó sus peores índices desde 1973, la recesión económica y el costo de este tramite laboral que se cotiza en 475 dólares por persona, son parte de los factores principales que se esconden tras el declive, indicaron especialistas.
"El costo ha influido tremendamente, para una familia de cuatro es una cuota exorbitante y muy difícil de cubrir para alguien que este tratando de sobrevivir de cheque a cheque", opinó Marvin Andrade, director ejecutivo del Centro de Recursos Centroamericanos (CARECEN).
Andrade agregó que a esta situación se suma el éxodo de migrantes con permisos legales para trabajar en EEUU que recientemente abandonaron el país para regresar a sus comunidades. "Cuando estábamos el ‘boom’ de la construcción recibíamos hasta 200 personas diarias en los centro de trabajadores, y ahora llegan menos de 100 diarios. No es una manera muy científica, pero a nosotros nos dice que hay menos personas buscando trabajo y mucho menos consiguiendo uno, entonces para qué pagar por un permiso cuando no hay seguridad laboral", apuntó el líder centroamericano.
La reubicación de los empleados de la oficina de Nebraska es un ejemplo de la encrucijada de que otras dependencias destinadas al procesamiento de solicitudes migratorias podrían experimentar en un futuro a corto plazo ante la reducción de inmigrantes llegando a los Estados Unidos y la depresión financiera, indicó Bob Sakaniwa, director asociado Asociación Americana de Abogados de Migración (AILA).
"Como todo negocio también las oficinas de migración sienten el pinchazo y podría afectar la seguridad de empleo de estos funcionarios", destacó Sakaniwa.
En 2007 esa organización que reúne a más de 10,000 abogados en inmigración, predijo que la política del reforzamiento en materia de seguridad fronteriza así como el incremento en las cuotas para servicios migratorios provocarían una drástica caída en la solicitud de servicios.
"Aquí el factor principal fue la economía, pero si necesitamos inmigrantes para mantener nuestro sistema financiero no deberíamos crear barreras monetarias y eso se los hicimos saber", señaló el portavoz de AILA.
Pero la Oficina de Servicios de Inmigración y Ciudadanía (USCIS) descartó que se esté suscitando una drástica caída y calificó la reducción de peticiones laborales como un síntoma de que la situación migratoria está regresando a la normalidad. "Tenemos que recordar que 2008 fue un año histórico en el número de aplicaciones que recibimos y que el volumen fue tan alto que básicamente nos retrasó algunos procesos hasta 13 o 14 meses, por eso es que ahora se percibe como un impacto fuerte", afirmó Luz Irazabal, portavoz de USCIS en Washington.
La funcionaria apuntó que en 2007 la oficina de Nebraska había recibido 175,000 solicitudes de permiso laboral, cifra que se duplicó en el 2008, para posteriormente volver a bajar en el presente año fiscal."Todavía tenemos un número bastante alto", recalcó.
No obstante, economistas en temas laborales apuntan a que una caída de esta magnitud relacionadas con permisos laborales sólo puede ser el reflejo de la depresión económica por la que atraviesa el país.
"Durante la última década, los inmigrantes han sido las bujías emprendedora de Nueva York a Los Ángeles, ellos estimulando el crecimiento de nuevos puestos de trabajo", detalló Dan Siciliano, del programa de Leyes , Economía y Negocios de la Universidad de Stanford.
El reporte sobre servicios de ciudadanía y migración 2009, realizada por la oficina Ombudsman, cita que a nivel nacional entre 2006 y 2007 cerca de tres millones de personas solicitaron permiso de trabajo y que para 2008-2009 había 1,144,374 formas.
Jerry Heinauer, director del centro de procesos migratorios de Nebraska declaró a la publicación de negocios Journal Star que el volumen total de los 19 tipos de solicitudes más comunes bajaron de 750,000 a 600,000 procesos.
"Esta baja es un mensaje muy claro al que el gobierno federal debe ponerle mucha atención porque esta es otra estadística que demuestra el aporte de los migrantes. Esa oficina es la única que opera exclusivamente de las tarifas que recaudan de los inmigrantes y todo su presupuesto anual se basa en lo que ellos recogen de estos trámites, así que el impacto de las política de represión federales también la van a sentir ellos", destacó Marvin Andrade.