Miles de personas se reunieron ayer en "fiestas caseras" para escuchar a tres congresistas hispanos asegurar que el grupo latino del Congreso encabezará la lucha por la reforma migratoria integral el año próximo y pedir a todas las comunidades participar activamente en presionar por la legislación.
"Estamos unidos, más unidos que nunca, en torno a este tema", dijo la congresista Nydia Velásquez, de Nueva York, durante la conferencia. "Pero los necesitamos a ustedes, necesitamos que ustedes llamen a sus congresistas, si pueden esta misma noche, si pueden todos los días, para que cuando llegue le momento haya impulso para esta reforma".
Los organizadores informaron que unas 16,000 líneas telefónicas estaban conectadas a la llamada, cuyo objetivo era difundir información sobre las movilizaciones que se necesitan para impulsar una reforma migratoria que se plantea controversial y dificil .
Angélica Salas, de la Coalición de Los Ángeles para los Derechos de los Inmigrantes (CHIRLA), dijo que la fecha clave de las movilizaciones sería entre el 12 y el 20 de enero, cuando se cumpla un año de la toma de posesión del Presidente Barack Obama.
"Hay que recordarle al Presidente Obama que nos prometió esta reforma, y que ha pasado un año y seguimos teniendo esperanza, pero necesitamos un cambio", dijo Salas. "Antes, cuando se discutió la reforma migratoria, por cada llamada de apoyo había 20 de los opositores. No podemos permitir que ocurra de nuevo. Todos deben actuar en sus comunidades, en sus iglesias". El objetivo, agregó era tener un proyecto de ley antes del 1 de mayo de 2010.
El congresista Luis Gutierrez, de Illinois dijo que presentaría su proyecto de ley en diciembre. "Lo haré en nombre de todo el grupo latino del Congreso. Mi moción comienza con la legalización de 12 millones de personas indocumentadas, para que trabajen duro, paguen impuestos, pasen un examen de antecedentes, aprendan inglés y tengan una oportunidad de lograr su ciudadanía".
El congresista Grijalva, de Arizona, indicó que existe un sentido de urgencia. "En mi distrito de la frontera 6,000 personas han muerto intentando cruzar la frontera todos estos estos años. En Arizona tenemos a un Sheriff Arpaio y todo lo que ha hecho para humillar a la gente. Votamos el año pasado por un cambio y este es el momento de demandar una reforma migratoria".
Después de la conferencia, un grupo de jóvenes reunidos en la sede de CHIRLA reaccionó con dudas, pero al mismo tiempo comprendiendo la necesidad de actuar personalmente para impulsar el proyecto de ley. La orientadora del grupo distribuyó una lista de compromisos y actividades que los jóvenes pueden iniciar para integrarse al movimiento.
"Comencemos a dar ideas sobre el tipo de actividad local que podemos hacer, no tienen que ser grandes marchas, podemos hacer teatro callejero, muchas cosas para participar en las fechas señaladas", dijo la orientadora del grupo juvenil después de escuchar la conferencia.
"Tenemos que actuar, que luchar, movilizar a nuestra comunidad. Trato de creer que es verdad pero es dificil, hemos esperado por mucho tiempo, no es algo fácil de lograr", dijo Ana Rivas, de 18 años, estudiante de 12 grado en el Roybal Learning Center, una de las jóvenes presentes en una de las reuniones en Los Ángeles en la sede de CHIRLA, donde unos 20 jóvenes se reunieron para escuchar la conferencia.
"Hay mucho que hacer todavía", dijo Tadeo, otro de los jóvenes.
"Tenemos que demostrar a los demás que realmente queremos que esto suceda", dijo Alan Valdivia, un joven de 17 años.
La lista de actividades se que preparó incluía mantenerse conectados con la campaña por medio de mensajes de texto en los celulares, invitar a los amigos a la campaña, organizar una presentación en sus escuelas o iglesias o participar en diferentes eventos durante noviembre, diciembre o enero.
Poco después, los jóvenes se reunieron en grupos de dos y hablaron sobre sus razones personales a participar en esta campaña. "Este es un tema que realmente me motiva porque conozco a muchos de estos estudiantes que no tienen papeles y que no tienen las mismas oportunidades que otros, y tienen derecho a esas oportunidades", dijo Rivas.
Discusiones similares estaban ocurriendo en numerosos rincones del país. La idea, según han indicado los organizadores, es usar una estrategia inteligente, con presión similar a la que los grupos anti inmigrantes llevaron a cabo en discusiones anteriores sobre la reforma migratoria, en 2006 y 2007. Mientras millones de personas tomaron las calles a favor de la reforma, los opositores inundaron el Congreso de llamadas, correos electrónicos y hasta ladrillos para el muro fronterizo, que llegaron por cientos a las oficinas de los legisladores.