EL PASO, Texas.— La crisis económica y el aumento de la tarifas en los trámites migratorios han provocado que menos personas se animen a solicitar sus residencias y ciudadanías en la zona fronteriza de Estados Unidos.
Representantes de la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (CIS), así como organizaciones de ayuda al inmigrante dijeron a Efe que se ha registrado un descenso en las solicitudes de residencia y ciudadanía de la comunidad inmigrante, especialmente en la franja fronteriza.
"La crisis económica ha golpeado principalmente a los inmigrantes", dijo a Efe la directora de Servicios para Inmigrantes y Refugiados de la Diócesis de El Paso, Ileana Holguín.
Y "ante la escasez de trabajo y la disminución de ingresos se ven ante la disyuntiva de elegir entre comprar medicamentos y alimentar a la familia, o invertir su dinero en un ajuste de estatus", explicó.
De acuerdo con cifras de CIS, la cantidad de solicitudes de naturalización descendió en El Paso aproximadamente en un 70% entre 2007 y 2009.
En el caso de las residencias, actualmente se encuentran en trámite un 40% menos en comparación con el mismo mes de 2007.
Hasta antes de julio de 2007 la petición de ciudadanía tenía un costo de 400 dólares; hoy cuesta 676, mientras que el trámite de la residencia aumentó de 400 a 1,010 dólares, precisó Holguín.
A estos costos se suman el del examen médico que fluctúa entre los 200 y 300 dólares, las huellas dactilares e, incluso, en el caso de la residencia se requiere también de un pasaporte vigente.
La portavoz regional de CIS, María Elena García-Upson, indicó que la agencia "está enfrentando un desafío a causa del declive del número de aplicaciones y peticiones archivadas, lo que se traduce en menos ingresos".
Precisó que en tanto que en el año fiscal 2007 se recibieron 9,986 solicitudes de naturalización provenientes del área de El Paso, en 2008 disminuyeron a 2.690, y en 2009 se registraron 2,743.
El mismo declive se ha visto en las peticiones de residencia permanente en Estados Unidos, afirmó.
"Es un problema serio, ya que toda esta gente que no puede ajustar su estatus es susceptible, ya que en el caso de quienes no tienen la residencia y viven en el país pueden ser descubiertos y deportados a su país de origen", explicó Holguín.
"Es por esto que estamos urgiendo a los inmigrantes que tienen las vías para hacerse residentes, como lo es un cónyuge o padre o hijo estadounidense, a obtener su residencia, y a los residentes que han estado en el país más de tres años a tramitar su ciudadanía", dijo la abogada.