La decisión de dar la cara es muy delicada para estudiantes sin papeles como Chehade y Llusho, especialmente si tienen familiares que tampoco están en el país legalmente.

Es un riesgo que muchos están dispuestos a correr.

En una carta a los abogados que representan a Chehade, el funcionario del servicio de inmigración Neil Clark dice: "Ustedes no mencionan a la familia (de Chehade) en los Estados Unidos. Esta agencia sabe que están aquí sus padres y hermanos, probablemente sin papeles".

Los abogados de Chehade le recomendaron que permanezca en el país mientras se resuelve su caso y que no se vaya voluntariamente, como pensaba hacer.

También pidieron al servicio de inmigración que demorase su deportación, solicitud que fue rechazada.

"Este individuo tuvo amplio acceso" a una defensa legal, expresó la portavoz del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza (ICE, por sus siglas en inglés) Lorie Dankers. "El juez determinó que no hay sustento legal para que permanezca en Estados Unidos y el ICE tiene la responsabilidad legal de hacer que se cumpla la orden del juez".

Ahora que hay una orden de deportación firmada por un juez, las autoridades pueden detener a Chehade en cualquier momento para sacarlo del país.