SEATTLE (AP) ” Un flojo sentido de orientación en las carreteras tiene a un peruano al borde de la deportación.

Jorge Alonso Chehade, no obstante, está peleando su expulsión del país y su historia todavía no ha concluido: se granjeó elogios de la delegación legislativa del estado de Washington, cuenta con abogados que lo defienden sin cobrar y no está descartado que logre permanecer en el país.

En marzo, Chehade, un joven de 22 años que acaba de completar sus estudios universitarios, visitaba a amigos en la Western Washington University en Bellingham. Al regresar a su casa, junto con un amigo, se equivocó y tomó la ruta 5 en dirección norte, no sur, como correspondía. Cuando se dio cuenta del error, ya era demasiado tarde: se encaminaba a un puesto de la frontera con Canadá y no había más salidas.

Al ver que no tenía papeles, los agentes del puesto lo arrestaron y lo enviaron al centro de detención del servicio de inmigración en Tacoma, donde pasó dos semanas antes de ser liberado bajo fianza.

Chehade vino a Estados Unidos con su familia siendo adolescente, con una visa temporal y se quedó en el país. Nunca se vio involucrado en incidente alguno, hasta el día en que tomó la carretera en la dirección equivocada.

Mucha gente se ha solidarizado con su causa.

El representante Jim McDermott y los senadores Patty Murray y Maria Cantwell, todos demócratas, escribieron cartas de apoyo. McDermott incluso planteó ante el Congreso que se haga una excepción y se le conceda a Chehade la residencia permanente.

"Este muchacho vino a Estados Unidos con sus padres, superó una cantidad de obstáculos y llevó una vida ejemplar. Incluso se graduó en la Universidad de Washington en el 2009", señaló McDermott en un comunicado. "Apoyo desde hace tiempo el American DREAM Act (un proyecto que beneficia a jóvenes indocumentados que residen desde niños en el país) y me enorgullezco de ayudar en la campaña para que pueda permanecer en Estados Unidos, con su comunidad, que tanto quiere".