Washington
Las principales ciudades estadunidenses vivieron marchas y mítines que convirtieron el 1 de mayo en el "Día del Inmigrante", que sin embargo careció de la convocatoria que tuvo en años pasados, en particular 2006, debido al temor a redadas.
La demanda fue la misma: una reforma migratoria en beneficio de 12 millones de inmigrantes sin documentos, y que en Chicago concretó un plazo para quien sea el nuevo presidente de este país: 100 días a partir de su toma de posesión para esa reforma.
Jorge Mujica, principal organizador del evento en Chicago, dijo que el plazo correrá a partir del 20 de enero del 2009.
"Desde el momento en que tome posesión de su cargo, hasta el primero de mayo próximo, cuando se realice la cuarta marcha inmigrante, correrán 100 dias", explicó.
"Y ese es el plazo que le vamos a dar al nuevo presidente para que resuelva el problema de los trabajadores indocumentados y presente una propuesta de nueva legislación migratoria", agregó.
En las diferentes ciudades la respuesta en cuanto al número de asistentes no fue uniforme.





