Dos años después de que salió de El Progreso, una pequeña comunidad en el departamento de Yoro, en Honduras, los restos cadavéricos de Martha Lidia Zúñiga fueron encontrados en el desierto de Arizona. Durante ese tiempo su familia vivió en la incertidumbre. Desde que salió rumbo al norte nunca más supieron de ella. Se perdió. Desapareció. Hasta que un día les llegó la fatídica noticía que siempre habían temido: estaba muerta.
Desapariciones como la de Martha Lidia hay muchas. El Consulado de Honduras en Los Ángeles muy frecuentemente recibe informes de familiares que dicen no encontrar al hijo, a la hija, al esposo, a la esposa, al primo, al sobrino…, quienes salieron de Honduras con rumbo al norte y a quienes les perdieron la pista.
"Lamentablemente es más común de lo que pudiéramos creer", dijo la cónsul hondureña Vivian Panting. "A diario recibimos reportes de familiares que se vinieron en 2001 ó 2002 y que no saben nada de ellos".
Panting aclaró que son hondureños en calidad de desaparecidos, no fallecidos, a quienes se les ha perdido la huella y tal vez muchos de ellos están trabajando en México, o están siendo víctimas de abusos o de esclavitud sexual, o detenidos en prisiones, o que en realidad han muerto, pero no se sabe cómo ni dónde.
"El camino más peligroso es el cruce mexicano, ahí es donde mueren la mayoría, de muchos no se sabe qué pasó con ellos, en el camino hay bastante bandas de asaltantes, si no mueren asesinados por los asaltantes muchos quedan en el tren aplastados", comentó Héctor Rodríguez, cuñado de Martha Lidia.
Organizaciones religiosas y civiles de Honduras tienen registradas alrededor de 700 hondureños desaparecidos, cuyos familiares perdieron toda comunicación con ellos.
En un esfuerzo por localizarlos, un grupo de 19 personas tiene programado iniciar una búsqueda este 12 de octubre saliendo de Tegucigalpa para recorrer varios poblados de Guatemala y México donde se cree pudieron quedarse.
La idea es visitar cantinas, ranchos, cárceles, centros de detención de migración, hospitales, etc., para tratar de dar con su paradero.
"Una de las visitas más importantes es al Barrio de la Merced y al Barrio de San Pablo, donde se calcula que hay cerca de dos mil jovencitas víctimas de la trata de personas", señaló el padre Luis Ángel Nieto, el conocido activista de Los Ángeles que hace un año decidió ir a Centroamérica para sumarse a este esfuerzo.
"Queremos poner de manifiesto esta realidad, a un gran número de las personas que están en calidad de desaparecidas se les perdió la pista en México, por lo que queremos solicitar a las autoridades de México pongan atención en el asunto. Cuando viajé a Centroamérica a mediados del año me pude dar cuenta que son miles de familias que no saben de sus hijos, son múltiples las razones, principalmente de Guatemala, El Salvador y Nicaragua, y desde luego Honduras", indicó el padre Nieto.
Éste será el quinto viaje de búsqueda que organiza la Pastoral de Movilidad Humana de la Arquidiócesis de Tegucigalpa.
Durante los cuatro viajes anteriores, comentó Ligia Ruiz, representante de la Arquidiócesis, se han localizado a unas 30 personas.
Los viajes de búsqueda iniciaron el año 2000 gracias a un grupo de 15 madres de familia que conformaron el Comité de Migrantes y Familiares de Honduras (Comifah).
La cónsul Panting reconoció la labor que han realizado estos grupos de búsqueda, a la cual calificó como "titánica".
Cecilia Rodríguez, presidenta de Alianza Hondureña de Los Ángeles, dijo que es muy frecuente escuchar comentarios de familiares que han desaparecido en su viaje al norte.
"Dicen que se han perdido, que no saben nada de ellos, que cómo le pueden hacer, y lo único que se me ocurre es decirles que vayan a los programas de Primer Impacto o Don Francisco y que reporten ahí la desaparición, tal vez así los puedan encontrar", mencionó Rodríguez.
Para realizar este recorrido de búsqueda el gobierno hondureño aprobó una ayuda económica, pero hasta ayer aún no había sido entregada a los organizadores.
El inicio está programado para mañana domingo y esperan estar de regreso en Tegucigalpa el día 23 de octubre, luego de haber visitado varios pueblos de Chiapas, Distrito Federal, Veracruz y el estado de México.