El ingrediente para un matrimonio feliz ¿Sabía que el elogio es el secreto que hace perdurar al matrimonio?
Vivir casado es una labor complicada que requiere además de mucha dedicación y compromiso, una atención y esfuerzo diario. El matrimonio puede ser el paraíso más grande o el infierno más temido.
Es común encontrar parejas en la búsqueda de nuevas alternativas para poder mejorar sus matrimonios. Sin embargo, para lograr esto basta con elogiar con sinceridad y frecuencia a la pareja, lo que lleva a un acercamiento, aprecio y reconocimiento que enriquece la relación.
Sofía y Sergio no se toleran y están al borde del divorcio. Esta pareja tiene unos diez años de casados y a pesar de que alguna vez se juraron amor eterno, se sienten infelices, se gritan, se reprochan y la casa se ha llenado de un silencio tormentoso.
Sergio tenía el mundo a sus pies cuando conoció a Sofía. Contaba con un próspero negocio, se sentía alegre, tenía un espíritu aventurero y generoso. La familia vivía muy bien y se podía dar bastantes lujos. De repente la suerte cambió, la situación se complicó y el negocio se cayó.
Sergio no pudo compartir con su esposa la preocupación y la angustia que sentía. Su desesperación lo llevó a tomar malas decisiones que agravaron la situación y ocasionaron problemas legales que llevaron a que Sofía se mortifique y viva atemorizada.
Pronto el hogar se convirtió en un campo de batalla. Sergio, por querer solucionar el problema sin angustiar más a su familia, decidió no consultar ni escuchar otras opiniones, lo que empeoró la situación e hizo que la pareja se distanciara.
Sofía está enojada y angustiada, no puede perdonar a su marido. Esto se traduce en constantes críticas y reproches. No le ve a Sergio nada positivo y no hace ningún intento por ayudarlo a levantar su estado anímico. Ni siquiera le reconoce los esfuerzos que hace por tratar de ayudar en la casa y con los niños. Todo es motivo para más críticas, peleas y ninguna palabra de aliento. Esta situación lo ha llevado a Sergio a caer en un pozo profundo. Se siente solo y como esposo y padre, muy disminuido.
Sofía siente que está casada con un extraño, no entiende que le veía años atrás. Piensa que Sergio es una persona irresponsable y testaruda; se le ha olvidado cuanto lo quería así como los buenos momentos y atenciones que él tuvo para con ella.
Sofía está conciente que como esposa debería ser más amable y tratar de ayudar a su esposo, calmarlo, ofrecerle apoyo, aprecio y hacer que su casa sea un santuario donde todos encuentren un poco de tranquilidad.
Entre el silencio de Sergio, la falta de confianza que ella siente por él y las fuertes discusiones que ambos han tenido, el matrimonio se ha debilitado y está al borde del divorcio.
"Es fácil alabar cuando hay éxitos y alegría; sin embargo, hay que tratar de buscar una razón para realzar a la pareja aun cuando no haya motivos aparentes. Los elogios francos son el alimento que ayudará a recuperar la relación y el cariño diario. Siempre se puede encontrar un pequeño detalle digno de ser elogiado."
Recetas para la vida™