También, la masturbación, es una solución para aquellas parejas donde uno de los dos está enfermo, o cuando no consiguen alcanzar el orgasmo mediante la penetración, o por otras circunstancias particulares.

Podemos decir que no existe ningún argumento científico, que indique, que la masturbación, aunque se realice frecuentemente, implique algún problema de salud física, o psíquica. Se trata de una opción válida de expresión sexual.

Sin embargo, persisten varios mitos, los cuales preocupan a padres de familia y a las mismas personas que se masturban.

Vale la pena destacar que la autosatisfacción sexual se puede constituir en un problema, cuando se transforma en una adicción.

Se puede considerar que alguien es un adicto a la masturbación, cuando sustituye una relación saludable con los demás, por una relación enferma con la práctica auto erótica. Esta, se convierte en una conducta compulsiva, sin freno, que debe hacerse imperiosamente, siempre de la misma manera, mecánica y ritualista; interfiriendo en la vida diaria, generándole problemas de relación en la vida cotidiana. En este caso, estaríamos ente la presencia de un adicto, que requiere atención profesional, para liberarse de su adicción.

La autosatisfacción sexual, debería ser algo comúnmente aceptado y enseñado para evitar enfermedades de transmisión sexual en uniones sexuales inseguras.