Tradicionalmente, se relaciona la sexualidad con el coito adulto. La sexualidad es mas que eso, es el punto de encuentro entre el aspecto biológico de nuestro ser y el aspecto emocional; implica ejercitar la posibilidades de placer, que posee el propio cuerpo.
Todos vivimos nuestra sexualidad de un modo diferente, aunque no tengamos, una conciencia clara de ello. La masturbación, es para muchas personas, la única actividad sexual a la que pueden recurrir.
Masturbarse significa, provocarse placer sexual por si mismo.
Nuestra sociedad, ha creado muchas personas erotofóbicas, que rechazan los impulsos sexuales. Estas personas, con su actitud, se vuelven cómplices involuntarios del sexo comercial, porque algo, que es una función fisiológica, lo ocultan como placer prohibido; y ahí, se inicia un buen negocio.
Como todas las cosas vinculada a la sexualidad humana, el origen de la palabra "masturbación" también ha sido despectivo. Con el significado de esta palabra, se hacia referencia a "provocar placer sexual deshonesto o ilegal, con la mano".
Hoy en día, se admite, que la masturbación es una forma segura de vivir la sexualidad; y así lo afirma la Organización Mundial de la Salud. Esto es, cuando se trata de la masturbación a solas, y no cuando es realizada por otro u otros.
El autoplacer erótico, constituye una forma de practicar sexo 100% segura, ya que no existe, la posibilidad de infección, de una enfermedad de transmisión sexual. Desde este punto de vista, es una solución, para personas que no tienen pareja y es una forma sana de los adolescentes, para aprender a manejar sus nuevos impulsos sexuales, como consecuencia de su desarrollo biológico.
También, la masturbación, es una solución para aquellas parejas donde uno de los dos está enfermo, o cuando no consiguen alcanzar el orgasmo mediante la penetración, o por otras circunstancias particulares.
Podemos decir que no existe ningún argumento científico, que indique, que la masturbación, aunque se realice frecuentemente, implique algún problema de salud física, o psíquica. Se trata de una opción válida de expresión sexual.
Sin embargo, persisten varios mitos, los cuales preocupan a padres de familia y a las mismas personas que se masturban.
Vale la pena destacar que la autosatisfacción sexual se puede constituir en un problema, cuando se transforma en una adicción.
Se puede considerar que alguien es un adicto a la masturbación, cuando sustituye una relación saludable con los demás, por una relación enferma con la práctica auto erótica. Esta, se convierte en una conducta compulsiva, sin freno, que debe hacerse imperiosamente, siempre de la misma manera, mecánica y ritualista; interfiriendo en la vida diaria, generándole problemas de relación en la vida cotidiana. En este caso, estaríamos ente la presencia de un adicto, que requiere atención profesional, para liberarse de su adicción.
La autosatisfacción sexual, debería ser algo comúnmente aceptado y enseñado para evitar enfermedades de transmisión sexual en uniones sexuales inseguras.